Agregó que la situación está bajo control y que Metrogas puso en marcha la planta de Maipú, con lo que el racionamiento estaría descartado por el momento.
No obstante, el ministro hizo un llamado a la población a estar consciente de que el suministro energético atraviesa una situación compleja.
Tanto el domingo como ayer, el flujo de gas exportado a la zona central de Chile llegó a 1,1 millón de m3 por día, situación que fue advertida a las autoridades locales el viernes pasado por el gobierno argentino, que aseguró que, a contar de hoy, los envíos se normalizarían.
La Comisión Nacional de Energía(CNE) confirmó que el flujo del gas argentino cayó a 1,1 millón de metros cúbicos diarios, que es inferior al 1,5 millón de metros cúbicos que se requieren para satisfacer las necesidades de consumo domiciliario y comercial.
La medida no tomó por sorpresa al Gobierno y a la empresa privada distribuidora en Santiago del combustible, pues las autoridades argentinas informaron el viernes del menor suministro.
Ante esto se adoptaron algunas medidas para atenuar los efectos por la menor cantidad de gas que en parte ha sido cubierto por las reservas de unos 8 millones de metros cúbicos acumuladas en las tuberías del gasoducto que une a Mendoza con la capital.
También la empresa Metrogas puso en funcionamiento las dos plantas de respaldo que producen gas propano que se inyecta en reemplazo del gas natural.
La ola de frío en ambos países ha provocado un aumento en el consumo de gas.
En Santiago, la onda de frío se prolongará hasta mediados de semana, según los informes meteorológicos. Este lunes la temperatura mínima añcanzó a los cero grados Celsius.
El frío, que ha afectado a un vasto sector del centro y sur del país, provocó este fin de semana la muerte de tres personas en la región de la Araucanía.
En el último mes Argentina interrumpió totalmente en dos oportunidades en forma momentánea el suministro de gas natural. En todo caso el flujo que ese país entrega a Chile cubre sólo el consumo domiciliario y no alcanza para el uso en industrias y centrales eléctricas, que ha sido reemplazarlo por otros combustibles.
