Berlín.- El Banco Central Europeo (BCE) anunció hoy la existencia de factores susceptibles de incentivar el incremento de los precios a mediano y largo plazos, con el consiguiente efecto negativo sobre la tasa de inflación. En un comunicado emitido este jueves, el ente emisor mencionó el encarecimiento del petróleo como un elemento que actúa a favor de las presiones inflacionarias. Para los integrantes de la Eurozona el Indice de Precios al Consumo (IPC) quedó en el 1,9 por ciento en mayo último, inferior al límite máximo establecido por el Pacto de Estabilidad (dos por ciento).
Entre las naciones vinculadas a la moneda única Eslovenia mostró el registro adverso más significativo, con el 3,1 por ciento, en tanto Grecia, Portugal, Austria, Luxemburgo, España e Irlanda superaron los dos puntos porcentuales.
No obstante, ese resultado es algo superior al previsto inicialmente por el BCE y se prevén aumentos hacia finales del actual año.
La institución modificó al alza el 6 de junio las tasas de interés a corto plazo para llevar el precio del dinero hasta el cuatro por ciento.
El ente regulador de la política monetaria de las naciones vinculadas al euro aplicó de esa forma una medida prevista ante la necesidad de aliviar las tensiones.
Con este movimiento, los tipos de interés se sitúan en el nivel más alto de los últimos seis años, para de esa forma concretar el octavo incremento del mencionado indicador desde diciembre del 2005.
Esas acciones de la institución apuntan a evitar un repunte del IPC debido al avance en el ritmo de crecimiento económico de la Eurozona.
La institución aseguró que mantendrá una estrecha vigilancia del mercado, lista para actuar en caso de un brusco incremento de la inflación.
