Además, el plan de transportes de la capital es el área peor evaluada de la gestión del Gobierno, siendo sólo igualada por el problema de la delincuencia.
Otro de los perjudicados por los resultados del Transantiago es el titular de Transporte, René Cortázar, cuya gestión es evaluada con un 23,6 por ciento durante mayo, mostrando un significativo deterioro respecto del mes anterior, donde tenía un 37,1 por ciento.
A pesar del descenso en el nivel de aprobación de su Gobierno, en cuanto a atributos personales la Presidenta conserva una percepción favorable en la ciudadanía, la que en un 73 por ciento opina que es “querida por los chilenos” y en un 65,8 por ciento que es “respetada”.
De todas formas, estos atributos se han deteriorado marcadamente en los últimos 6 meses, en especial los que se relacionan con su “capacidad para enfrentar crisis” y su “liderazgo”, característica que un 52,9 por ciento opina que ella posee vs. un 44 por ciento que sostiene lo contrario.
Las coaliciones políticas tampoco resultan favorecidas con el juicio de la población, pues la Concertación y la Alianza muestran un significativo retroceso, de 5 puntos cada una, en la evaluación de su desempeño.
