En el resto de los sectores se observó un desempeño positivo, aunque más bajo que el obtenido en marzo. La producción minera aumentó un 4,0 por ciento anual, bajando más de siete puntos porcentuales en comparación con el nivel del mes anterior, debido al menor incremento de la producción de cobre (3,2 por ciento). La generación de energía eléctrica también se desaceleró, mostrando un crecimiento de 4,0 por ciento, más de 3 puntos menos que en marzo.
En la actividad comercial se debilitaron las ventas industriales y las minoristas, aumentando las primeras en un 3,2 por ciento anual, casi dos puntos porcentuales menos que el mes anterior, afectadas por la desaceleración de las ventas de bienes de consumo habitual (4,4 por ciento) e intermedios (2,0 por ciento). A la vez, las minoristas bajaron su ritmo en alrededor de un punto, al variar en 1,7 por ciento anual.
Las importaciones se expandieron fuertemente, creciendo en un 33,7 por ciento anual, con mayor dinamismo en todos los tipos de bienes, siendo especialmente significativa las variación de bienes intermedios (41,7 por ciento) y bienes de capital (32,0 por ciento) y algo más moderada en bienes de consumo (19,5 por ciento).
De acuerdo con el indicador de la CNC, se anticipa que en mayo la actividad económica se expandió un 5,5 por ciento, proyectándose que en junio será de 5,9 por ciento. Estos incrementos implican que el resultado del segundo trimestre de 2007 será igual al del primero, con una expansión de un 5,8 por ciento, cerrando el primer semestre con un crecimiento promedio también de ese nivel (5,8 por ciento).
Esto significa que la expansión de la actividad económica ha tendido a consolidarse en una tasa más cercana al 6 por ciento. A juicio de la CNC, el desempeño futuro no está exento de riesgos, especialmente por los problemas de abastecimiento de gas y el alza de la energía, que pueden tener un impacto en la actividad económica, estimándose que el crecimiento promedio anual estará en torno al 5,5 por ciento.
