“Lo que nos preocupa es el mediano plazo. Como sector estamos afectados hace bastante tiempo por los cortes en el suministro. Por eso, las empresas han generado ya sus sistemas de respaldo, de diésel o gas licuado”, afirmó.
Agregó que “el costo de usar otras fuentes de energía es tres veces mayor. En el corto plazo, la empresa puede absorber ese costo, pero no en el mediano. Si no se revierte la situación, para sobrevivir, las empresas necesariamente tendrán que traspasar el costo al usuario”, señaló.
Planteó además que no ve riesgos en el corto plazo, que la situación pueda afectar el crecimiento del país, aunque reconoció que desde el punto de vista de la competitividad “el llamado es más bien a apurar el tranco para los proyectos de generación energética”.
