Este procedimiento, añadió el ministro, ha tenido buenos resultados en las conversaciones bilaterales que comenzaron el año pasado y destacó los acercamientos logrados en el último tiempo, incluidas las visitas a Bolivia de altos jefes militares chilenos.
Los acercamientos “significan que vamos caminando hacia adelante”, destacó Lagos Weber.
En las últimas semanas, Chile ha estado afectado por una drástica disminución del gas que importa desde Argentina, al disminuir desde 22 millones de metros cúbicos diarios a unos 1,5 y 1,8 millones, sólo suficientes para abastecer la red domiciliaria.
La sustitución del gas por otros combustibles en la industria y plantas de generación térmica encarecieron los costes de producción y, en el caso de Santiago, aumentó la contaminación atmosférica que afecta a la capital.
La fórmula “gas por mar” fue planteada por Carlos Mesa, antecesor de Evo Morales en la presidencia de Bolivia, que, además, incluyó en los contratos de venta de gas a Argentina cláusulas destinadas a evitar que “ninguna molécula” de gas boliviano llegara a Chile.
