El parlamentario afirmó que “debemos reconocer que se están cometiendo algunos atropellos, abusos y que en relación al pueblo mapuche y los pueblos originarios nuestro país tiene una deuda pendiente. Una de ellas es el reconocimiento constitucional que todavía permanece sin resolver porque la derecha no quiere dar los votos para este reconocimiento”.
El legislador afirmó que “la situación del pueblo mapuche es una mancha negra” y mientras “no se declare el reconocimiento constitucional de las etnias originarias, persistirá esta sensación de ser ciudadanos de segunda categoría incluso más allá de las injusticias económicas y sociales”.
Por su parte, el senador Carlos Kuschel, integrante de la Comisión de Derechos Humanos, manifestó su preocupación y extrañeza por la situación que revela este informe y recalcó que “el Gobierno debe tomar nota cuidadosa de él, dar una explicación ante los chilenos y no repetir estas conductas”. El legislador lamentó que “esta situación nos tenga en la vitrina internacional donde se nos critica por cometer irregularidades en derechos humanos”.
Asimismo, indicó que “respecto a la reforma constitucional para el reconocimiento de los pueblos indígenas que anunció la Presidenta de la República, el senador Kuschel expresó que “son muchos los anuncios pero tenemos que ver cómo se materializan una vez que ingresen al Congreso”.
El senador Roberto Muñoz Barra, representante de La Araucanía, calificó como “delicado” el informe de Amnistía Internacional ya que “en los últimos 17 años hemos tenido gobiernos progresistas cuyo eje es la promoción y defensa de los derechos humanos”.
Si bien, el legislador admitió que “existen ciertas falencias para solucionar los problemas y aspiraciones de las etnias originarias” , la situación en la zona indica que “sólo son pequeños grupos radicalizados los que optan por la violencia y, en ese escenario, la fuerza pública que funciona para garantizar el Estado de Derecho tiene que proceder en algunas circunstancias”.
Del mismo modo, el senador Muñoz Barra hizo un llamado a la oposición para “terminar el doble juego porque muchos parlamentarios de la derecha señalan a los comuneros que van a apoyar sus demandas en el Congreso pero una vez llegado el momento de votar, dichos proyectos ni siquiera son aprobados en las comisiones”.
