Su sobrio traje de 2 piezas azul piedra esconde sus atributos femeninos. Es que ella ha querido responder como hombre vistiendo así. Sin embargo sus curvas deliciosas se me aparecen como estallidos, sus ojitos achinados, su cutis níveo, sus delgados labios hablándole al pueblo como una entrañable profesora normalista ,- la señorita Michelle-, sus chasquillas rubias, su piel de porcelana, en fin, confieso que me tiene loco. De nada me sirven los 190 millones para gastar. 190 millones que entrarán a circular para beneficio de todo el mundo. Solo veo su rostro cautivador, lo demás es adorno.
Dijo que reducirá la meta de superávit estructural a 0,5% del PIB. Yo me pregunto si alguien sabía que significaban estas palabras antes de que se pronunciaran: “reducir el superávit estructural”, pero bastó que su dulce voz lo pronunciara para que todos entendiéramos. Así es nuestra reina.
Partió diciendo que se habían equivocado con lanzar el Transantiago como se lanzó. Ella va a enmendar el rumbo, se ve que lo va a hacer. Dijo que antes que termine el año. Yo le creo.
650 millones de dólares para la educación, bien. 45% de nuestra previsión se podrá jugar en los mercados globalizados, bien. Siempre y cuando ganemos, yo no quiero ni pensar si es que perdemos. Ella dice que consolidará las bases de un sistema de protección social que será su marca histórica. Yo le creo.
Enviará al Congreso Nacional un proyecto de ley para extender a 80 la cobertura de problemas de salud con garantías explícitas de aquí al 2010. Eso está muy bien y los pobres de nuestro país se lo agradecen de corazón querida presidenta.
Capacitación para los trabajadores, soluciones a los deudores habitacionales, 200.000 nuevos empleos. Qué bueno es que la platita se gaste y que circule.
Ahora bien, con los detenidos desaparecidos, seguimos quedando en deuda. Cuando se erigen estatuas y monumentos, es cuando se acepta el olvido y se les deja allí a la intemperie como objetos preparados para el silencio. Los familiares de estos ciudadanos asesinados por el Estado chileno, necesitan verdad y reparación. Hasta la fecha, no hay verdad y no hay reparación.
En la carencia de verdad y de reparación, el Estado de Chile, manejado por largos años por la coalición que perdura hasta nuestros días, ha sido cómplice. El ocultamiento de la verdad ha sido gestionada por los operadores políticos de La Moneda y el freno a la reparación se ha hecho a través del Consejo de Defensa del Estado que ha concurrido a arrebatarle a los familiares de las víctimas, fondos destinados por sentencias judiciales preliminares. Lo demás está bien, era lógico que le devolvieran las pensiones a las viudas de los ejecutados que se las asignaron cuando fueron identificados sus cuerpos errónea y chapuceramente por el Instituto Médico Legal.
Partió diciendo que se habían equivocado con lanzar el Transantiago como se lanzó. Ella va a enmendar el rumbo, se ve que lo va a hacer. Dijo que antes que termine el año. Yo le creo.
650 millones de dólares para la educación, bien. 45% de nuestra previsión se podrá jugar en los mercados globalizados, bien. Siempre y cuando ganemos, yo no quiero ni pensar si es que perdemos. Ella dice que consolidará las bases de un sistema de protección social que será su marca histórica. Yo le creo.
Enviará al Congreso Nacional un proyecto de ley para extender a 80 la cobertura de problemas de salud con garantías explícitas de aquí al 2010. Eso está muy bien y los pobres de nuestro país se lo agradecen de corazón querida presidenta.
Capacitación para los trabajadores, soluciones a los deudores habitacionales, 200.000 nuevos empleos. Qué bueno es que la platita se gaste y que circule.
Ahora bien, con los detenidos desaparecidos, seguimos quedando en deuda. Cuando se erigen estatuas y monumentos, es cuando se acepta el olvido y se les deja allí a la intemperie como objetos preparados para el silencio. Los familiares de estos ciudadanos asesinados por el Estado chileno, necesitan verdad y reparación. Hasta la fecha, no hay verdad y no hay reparación.
En la carencia de verdad y de reparación, el Estado de Chile, manejado por largos años por la coalición que perdura hasta nuestros días, ha sido cómplice. El ocultamiento de la verdad ha sido gestionada por los operadores políticos de La Moneda y el freno a la reparación se ha hecho a través del Consejo de Defensa del Estado que ha concurrido a arrebatarle a los familiares de las víctimas, fondos destinados por sentencias judiciales preliminares. Lo demás está bien, era lógico que le devolvieran las pensiones a las viudas de los ejecutados que se las asignaron cuando fueron identificados sus cuerpos errónea y chapuceramente por el Instituto Médico Legal.
La reparación material, asistencia sicológica, médica, gratuidad para estudiar de los hijos y nietos, para asistir a los eventos culturales y de recreación, es una deuda que sigue pendiente. Aquí señora presidenta no puede haber 2 opiniones. Hay que pagar sin chistar.
piposalvatierra@yahoo.es
