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Agosto 18, 2026

La Lógica del invertido

Me entero de que cierto tipo con plata, que además es diputado, un tal Larraín, ha creído ser doctor en asuntos de lógica. No sabe el H P que la lógica no es algo concreto, que esté dado para todos por igual o en otras palabras, que sea sentido, percibido, visto, apreciado y entendido por todos de la misma forma. La lógica es algo que se acomoda a la visión del mundo que tenga la persona x. Lo que es lógico para uno puede no serlo para el otro. Entonces que este señor de marras venga a decirnos: “Es ilógico que quien pasea en góndola por Venecia decida quién gobernará Chile” es una soberana idiotez, que lo retrata como el diputado que es, un papafrita dedicado a defender sus propios intereses y los de su clase, con absoluto desprecio por los demás.

Dice el funesto parlamentario que; quien se pasea en góndola por Venecia no debe decidir quien gobernará en Chile. Lo primero a decir es que este argumento constituye un insulto a mi inteligencia. ¿cuántos chilenos viven en Venecia? ¿cuántos de los chilenos que viven en Venecia se pueden pasear en góndola? No sabe este insulso que quienes vivimos fuera del país casi no tenemos oportunidad de pasear, pues la mayor parte del tiempo estamos trabajando. Con esa estúpida frase el nada honorable diputado quiere ilustrarnos acerca de las condiciones idílicas que vivimos los chilenos de fuera o quizá quiera indicarnos como al descuido las condiciones extremas en que vive la mayoría de los chilenos de dentro. También queda la posibilidad flotante de que todos los que se pasean por Venecia no son chilenos y por lo tanto no pueden decidir nada de cuanto ocurre en Chile, una lectura más a fondo puede aceptar que el señor putado quiere manifestarnos que los chilenos de fuera ya no somos chilenos. Allá él con su idioma de perfecto idiota.

Quienes nacimos en Chile y nos ha tocado la nada afortunada gracia de vivir en otro país, seguimos siendo chilenos por dignidad, por recuerdos, por país posible, por lazos de familia y de sangre, asuntos que el tory Larraín no puede entender, pues su mundo es solamente financiero. Pobre tipo, no sabe el sabor y sinsabor de una empanada ni ha sentido nunca la poesía de acompañar un recuerdo con una amigable conversación.

Pero bueno, puede que tenga razón, trataré de entender su lógica invertida, que es lógica de invertidos. A riesgo de desdecirme intentaré aplicar esa lógica de lo ilógico a lo que ellos han defendido antes de la dictadura, durante la dictadura y ahora en la pseudo democracia. Quienes no viven en Chile no son Chilenos, quienes no están en Chile no deciden. Entonces tenemos con que los que viven en Chile son Chilenos, poco importa donde nacieron y quienes son chilenos deciden sobre Chile y en el país, con esta lógica las compañías transnacionales que operan en Chile no pueden decidir nada que afecte a Chile, y sin embargo deciden; con esta lógica el sangriento golpe de estado contra el gobierno popular debió darse para defender los intereses de Chile, pero resulta que el cobre nacionalizado, recuperado para Chile durante el gobierno de Allende, es ahora propiedad en un 70% de empresas no Chilenas y aportan al país menos que el 30% restante; con esta lógica las grandes líneas de los destinos de Chile no podrían definirse en Washington, sino en Santiago.

En fin la lógica del reputado fascista ha sido, es y será la lógica de sus intereses en su visión corta y ejercida desde el desprecio. Lo triste de todo esto es que hubo conversaciones, me gustaría pensar que serias, de unos cuantos personeros respetables, con este espécimen de fascista, las miras eran que algunos diputaditos de la derecha apoyaran la reforma el sistema electoral. Lo dije antes, por ese camino vamos al muere, lo digo ahora coincidiendo con Radomiro Tomic, que estará muerto, pero tiene la facultad de hablar: “cuándo uno se alía con la derecha es la derecha la que gana.” Los democratacristianos se aliaron con la derecha para dar el golpe, fue la derecha la que ganó; los concertados de la concertación se aliaron con la derecha para sacar del poder a Pinochet, fue la derecha la que ganó, pues a la concertación no le ha quedado otro camino que administrar el modelo útil a los interese de los grandes capitales. Quisieron ahora unos cuantos ilusos aliarse con la derecha para cambiar el sistema binominal por uno, ligeramente proporcional, es la derecha la que ganó.

Si la realidad no nos señala el camino a seguir, quizá sea tiempo de dejar el camino libre a otros que si vean la hierba crecer. No es con alianzas de oficina que se arreglan las cosas en Chile, no es con votos de diputados que se obtendrá el derecho a voto de todos los chilenos, es con la fuerza de la movilización de las mayorías, es con las razones del sentir de las mayorías, es con organización de la esperanza y con organización de la bronca que lograremos cambiar el país y hacerlo más democrático, más justo, más digno, más amado.

pcsur@aei.ca