Tal parece ser la filosofía que alienta a algunos ex- rebeldes sesenteros, expertos en manejar la llamada transición hacia la democracia sin plazo de término, pues existen vergonzosamente hasta la fecha, importantes enclaves que aseguró el dictador a la “clase alta” que caramente sirvió. Administrar conflictos resulta tremendamente oneroso para estos viejos zorros concertacionistas cuyos nombres y apellidos se vienen sucediendo en los cargos más importantes que ofrece el poder político de nuestra pequeña aldea.
El negocio es gestionar conflictos ahogando poco a poco a sus agentes reaccionarios, de modo que sea manejable su debilidad sin dejarlos que mueran, ya que ellos, políticos experimentados, allí están puestos en la Historia, para neutralizarlos cuantas veces sea necesario si es que llegan a recuperarse. Se dice que de esa forma el país ha sido gobernable y que ha podido realizar cambios trascendentales, que exclusivamente ellos han manejado para la gloria futura de Chile. Es decir para el día que no llega nunca y que sin embargo se ofrece, sin resultados visibles hasta la fecha.
Marx nos decía que el motor de una sociedad está en el desarrollo de sus fuerzas productivas. Sin un crecimiento en la base económica, productiva propiamente tal, es imposible aspirar a una vida superior como el comunismo si se quiere y porqué no como el actual liberalismo a ultranza que es la nueva religión de los economistas que sí que promete. El crecimiento económico, en consecuencia, es lo único que han conservado estos ex-marxistas como concepto revolucionario. Solo ellos conocen más que nadie a los reaccionarios, es decir: a los estudiantes, sindicalistas, colegios de profesionales y aún escasamente a los activistas de la defensa del medio ambiente.
Hoy x hoy, Chile se vende como un país de oportunidades, el precio exorbitante que ha alcanzado el cobre hace presumir, que las oportunidades irán por el lado de las grandes inversiones en el sector minero. En otras palabras, el agua, escaso bien, será arrebatado cada vez más a las comunidades rurales e indígenas, será contaminada por las sociedades mineras que se crearán, los hielos eternos dejarán de serlo en virtud de la costumbre que se inició con el proyecto Pascualama de dinamitarlos.
Creo que no es exagerado tener algunas interrogantes respecto al nombramiento de don Ricardo Lagos Escobar como enviado especial para el cambio climático. Sabemos que como consecuencia del calentamiento global, el agua será cada vez más escasa. Don Ricardo, administró el gobierno durante el período en que más se contaminó en toda la historia de la larga y angosta faja de tierra llamada Chile y es altamente probable que se repita el plato en las próximas presidenciales.
Marx nos decía que el motor de una sociedad está en el desarrollo de sus fuerzas productivas. Sin un crecimiento en la base económica, productiva propiamente tal, es imposible aspirar a una vida superior como el comunismo si se quiere y porqué no como el actual liberalismo a ultranza que es la nueva religión de los economistas que sí que promete. El crecimiento económico, en consecuencia, es lo único que han conservado estos ex-marxistas como concepto revolucionario. Solo ellos conocen más que nadie a los reaccionarios, es decir: a los estudiantes, sindicalistas, colegios de profesionales y aún escasamente a los activistas de la defensa del medio ambiente.
Hoy x hoy, Chile se vende como un país de oportunidades, el precio exorbitante que ha alcanzado el cobre hace presumir, que las oportunidades irán por el lado de las grandes inversiones en el sector minero. En otras palabras, el agua, escaso bien, será arrebatado cada vez más a las comunidades rurales e indígenas, será contaminada por las sociedades mineras que se crearán, los hielos eternos dejarán de serlo en virtud de la costumbre que se inició con el proyecto Pascualama de dinamitarlos.
Creo que no es exagerado tener algunas interrogantes respecto al nombramiento de don Ricardo Lagos Escobar como enviado especial para el cambio climático. Sabemos que como consecuencia del calentamiento global, el agua será cada vez más escasa. Don Ricardo, administró el gobierno durante el período en que más se contaminó en toda la historia de la larga y angosta faja de tierra llamada Chile y es altamente probable que se repita el plato en las próximas presidenciales.
La cada vez más compleja “sociedad emergente” tiene severos anticuerpos contra los contaminadores, de modo que quien se haga cartel como campeón en la defensa del medio ambiente, tendrá asegurado esos específicos votos que podrían inclinar la balanza a su favor. Tiene sentido entonces la frase de un columnista de este diario que encabezó su nota, a propósito de este hecho diciendo: “ El zorro a cargo del gallinero”.
