La producción industrial creció en un 5,2 por ciento anual, seis décimas más que en febrero, con variaciones positivas en todos sus componentes, siendo muy significativa la de bienes de consumo duradero (10,0 por ciento), seguida por bienes de capital (8,9 por ciento) y bienes de consumo intermedio (6,1 por ciento). También elevó su ritmo la generación de energía eléctrica, que se incrementó en un 7,3 por ciento, nivel 0,7 puntos porcentuales superior al registrado los dos meses anteriores.
A pesar de que en la actividad comercial las ventas industriales crecieron menos que el mes anterior, al variar en marzo en un 5,1 por ciento, (más de un punto porcentual debajo del resultado de febrero 6,6 por ciento) estas mantuvieron una tasa atractiva, con una importante expansión en la venta de bienes de capital (13,8 por ciento). A ello se agrega que las ventas minoristas repuntaron, aumentando en un 2,0 por ciento anual, luego de la prácticamente nula variación de los dos primeros meses del año.
Por su parte, las importaciones totales mantuvieron su ritmo, creciendo en un 17,5 por ciento anual, y con buenos resultados en todos los componentes. No obstante, hubo cambios en los niveles, ya que con respecto al mes anterior disminuyó la tasa de expansión de los bienes de capital (17,5 por ciento) y bienes de consumo (11,7 por ciento), mientras que aumentó la de los bienes intermedios (20,9 por ciento).
De acuerdo con el indicador de la CNC, se anticipa que en abril la actividad económica habría crecido en un 6,4 por ciento, proyectándose que en mayo lo haría en un 5,3 por ciento. Estos incrementos implican que la actividad económica estaría consolidando una tasa de crecimiento promedio superior al 5 por ciento, considerando que con estas estimaciones en los cinco primeros meses del año la economía acumularía un aumento de un 5,7 por ciento. Así, es probable que el año cierre con un crecimiento superior al 5 por ciento, cifra en torno a la cual se movían las proyecciones iniciales de la CNC.
