Santiago.-La ministra de Educación, Yasna Provoste , lamentó que la oposición prepare un “proyecto paralelo” para reformar el sistema educacional chileno y así salir al paso de la Ley General de Educación que la Presidenta Michelle Bachelet firmó para su envío al parlamento hace poco más de una semana. Puntos como la eliminación del lucro y la no selección de alumnos hasta Octavo Básico en las escuelas particulares subvencionadas han sido la piedra de tope de esta iniciativa legal con la cual se pretende reformar la vigente Ley Orgánica Constitucional de Enseñanza (Loce).
Estos aspectos fueron defendidos por la propia secretaria de Estado, quien participó en el Congreso la tarde del martes en el primer debate en la comisión de Educación de la Cámara Baja y donde deberá resolverse la idea de legislar.
“Lo que llama muchísimo la atención es que este anuncio lo hayan hecho justo en la mitad del debate, es decir, ni siquiera escucharon a sus colegas que estaban haciendo uso de la palabra y salieron a hacer este anuncio, no me parece que sea la seriedad con que todos debemos enfrentar y enfocarnos respecto de la calidad de la educación que es lo que a todos nosotros aspiramos”, expresó una vez concluida esta instancia en Valparaíso al anuncio entregado por la UDI, Marcela Cubillos.
Por su parte, el titular de la comisión y diputado falangista, Gabriel Silber, coincidió con el sentir de Provoste al señalar que, a su juicio, “hoy día tenemos que aprobar la idea de legislar porque hay un proyecto de ley que reune en este caso importantes conclusiones del Consejo Asesor Presidencial (…) la verdad, yo lo veo más bien como una maniobra pirotécnica, un hecho comunicacional y la verdad, yo invito a asumir con responsabilidad y con madurez el debate legislativo y cumplir con el compromiso que asumimos todos con el mundo secundario”.
Los cuestionamientos que han surgido en distintos actores sociales a este proyecto han provocado una andanada de cortapisas a esta iniciativa las que van desde emplazamientos para retirar el proyecto en su totalidad o, por lo menos, soslayar los apartados más polémicos.
