Es de esperar que con el nombramiento del nuevo Contralor General de la República, Organismo tan importante otrora para fiscalizar los estamentos del Estado, detener la corrupción y frenar los abusos, entre en una etapa en que cumpla cabalmente el mandato entregado por la Constitución y las leyes; y no continuemos como hasta hoy, en que NADIE controla NADA, haciendo vista gorda de irregularidades y atropellos de toda índole, de los cuales muchos han ocurrido específicamente en la Octava Región, en donde a pesar de los sólidos argumentos tenidos a la vista, la Contraloría Regional ha permitido que triunfe el abuso, el atropello y la ilegalidad más absoluta.
Espero como chileno, víctima de los abusos de la dictadura y absolutamente desilusionado con los gobiernos de la Concertación, desde Eduardo Frei, hasta especialmente con el Gobierno de Ricardo Lagos, este Organismo contralor pueda recibir nuestras quejas y ejercer su facultad fiscalizadora, para que en alguna medida, podamos tener acceso a la verdad y la justicia.
