Amanecer en la ciudad y Variaciones de la noche (A Santiago)

La ciudad no duerme

es otro lenguaje el que se desprende de su cabello

en las esquinas de transar miradas

cuando la noche llega

La ciudad no duerme

se justifica enredada en si misma

hurgando con  dedos lunares


En la ciudad se huye disfrazado

con el secreto  hundido  tras la camisa del día


El transeúnte  transa

lo que le queda a la libertad


Ebrio de danza y risas pavimentadas

el pájaro del amanecer extraño

es otro


La mujer en la esquina

bajo la sombra lenta no mata su latido

restituye el sonido mediante el guiño

con el que recobra el labio ciego

pero ella dejará de ser sonido

allí la veo

restaurando

levantándose más que sombra desvelada


Claro está

La ciudad no duerme en la noche

solo deshoja fantasmas

que luego serán rumor de fidelidad


El sacrificio del arte mide

pero necesita la forma para sumergirse con toda intensidad

voces y guitarras

son una invitación a la húmedad  al recuerdo

en la ciudad

lámparas manuales para el llamado de los rostros

(hay calles donde la oscuridad es un peso irremediable)


La noche y sus lados oscuros

lados oscuros y sus lunas

cuerpos y citas

separando una noche de otra
 son como dos pezones mordisqueados

sutiles

  donde se reconoce

que existen y no existen

el paisaje y su puerta


amanecer en la ciudad luego de ser

arropado de frío y de vida

abrazado en si

caminando

verse en ella

a través de la sábana desnegada de realidad

como pasa el invierno por las grietas

como sugiere claridad justiciera


amanecer en la ciudad y sus variaciones de la noche

es entrar al diorama

como buen asistente de la materia misteriosa


aquí nos perdemos los caminantes

en la bruma y la penumbra

pero con un apetito de nacimiento


la luz que une los techos

la extinción bajo la tierra

hojas

el agua que se detuvo enfrente del fuego

el naufragio

la ciudad quemada

la estructura en la piel

la ancha boca

flores

y el rocío de la sangre

la mezcla de locura

amor odio

aleja y acerca la línea del horizonte

cuando amanece en la ciudad.


Escrito en Santiago el amanecer del 31 de marzo del 2007. Perseguido por delincuentes y acosado por policías bajo evidente sospecha.

El autor es un destacado poeta popular conocido como  el Antropoeta