Yo le exijo coraje, claridad y transparencia
Como ciudadano chileno tengo el derecho de exigir y por ende, exijo a la Armada de Chile:
Como ciudadano chileno tengo el derecho de exigir y por ende, exijo a la Armada de Chile:
1º Derogar la mafiosa ley de omertá que rige las relaciones entre sus miembros.
2º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por su pasado golpista. Al respecto, en 1891 organizó y protagonizó un Golpe de Estado contra el gobierno legítimo y constitucional del Presidente Balmaceda, en beneficio de los intereses de la Corona Británica; y en 1973 organizó y protagonizó un Golpe de Estado contra el gobierno legítimo y constitucional del Presidente Allende, en beneficio de los intereses de los Estados Unidos de América. 3º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por la detención, secuestro, torturas, asesinatos y desapariciones de suboficiales y marineros, ocurridas en agosto de 1973. Estos ilícitos fueron cometidos contra personal en activo de la Armada de Chile, por tratarse de personas opuestas al –en esos momentos- futuro Golpe de Estado. En otras palabras, esas personas fueron condenadas por la Armada de Chile, por el supuesto ‘delito’ de respetar la Constitución, las Leyes y la Instituciones de la República. 4º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por haber preparado y ejecutado el Golpe de Estado de 1973. Al respecto, es un hecho histórico que Altos mandos de la Armada, el día 8 de Septiembre de 1973, invitaron al General Pinochet a adherirse al Golpe y le advirtieron que en caso contrario le darían muerte. 5º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por la Política de Terrorismo de Estado establecida en secreto y ejecutada públicamente por la Junta Militar de Gobierno, desde el 11 de Septiembre de 1973 hasta el fin de la Dictadura. Es un hecho histórico que no hubo una guerra civil. Se trató de un genocidio perpetrado por las Fuerzas Armadas durante 17 años, contra el pueblo desarmado de Chile. 6º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por haber utilizado barcos de la Armada como cárceles, centros de detención, asesinato y tortura de seres humanos, en el ejercicio de la Política de Terrorismo de Estado. En forma muy especial, por haber utilizado el buque escuela Esmeralda para estos menesteres criminales. 7º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por mantener el secreto sobre las víctimas y los victimarios por más de 33 años, sin colaborar con la Justicia al esclarecimiento de la verdad y a efectuar un juicio justo para los genocidas, sus cómplices y sus encubridores. NO ACEPTO NI ACEPTARÉ, bajo ningún pretexto ni excusa: 1º Actos privados de desagravio. Cualquier acto de esta naturaleza ha de ser público y contar con el conocimiento y la aprobación de todas las víctimas sobrevivientes, o en caso de que hayan fallecido, de sus familiares y de las organizaciones de familiares. 2º Justificaciones ni el alegato de excepciones absurdas, como culpar de ‘excesos’ a sólo ‘algunos oficiales y tropas’. Han de dejar bien claro que la Institución Armada de Chile, participó activamente en la Política de Terrorismo de Estado impuesta por la Dictadura militar. No se trató de casos aislados, sino de una Política de Terrorismo de Estado y de un genocidio. 3º Mantener el infundio sobre los dos bandos. Está absolutamente claro que no hubo guerra civil. Las Fuerzas Armadas hicieron una declaración de guerra al pueblo de Chile. Reiteradamente, el Dictador mintió e insistió en que Chile estaba en guerra, para justificar sus crímenes y sus robos al erario público. En los momentos en que la Esmeralda, barco escuela de la Armada de Chile, zarpa en su crucero de instrucción de los futuros oficiales de la Armada de Chile, es necesario que sus Altos Mandos reúnan todo su valor y hagan una amplia y pública confesión de todos los crímenes de la Institución, se arrepientan, juren que no se volverá a repetir, den los nombres de las víctimas y de los victimarios y pidan perdón al pueblo de Chile y a las víctimas de su infamia.
Quizás así, la Esmeralda pueda ser bien recibida en los puertos del mundo. Máximo Kinast Avilés
RUT 2274418-6
http://ChileInsolito.blogia.com
2º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por su pasado golpista. Al respecto, en 1891 organizó y protagonizó un Golpe de Estado contra el gobierno legítimo y constitucional del Presidente Balmaceda, en beneficio de los intereses de la Corona Británica; y en 1973 organizó y protagonizó un Golpe de Estado contra el gobierno legítimo y constitucional del Presidente Allende, en beneficio de los intereses de los Estados Unidos de América. 3º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por la detención, secuestro, torturas, asesinatos y desapariciones de suboficiales y marineros, ocurridas en agosto de 1973. Estos ilícitos fueron cometidos contra personal en activo de la Armada de Chile, por tratarse de personas opuestas al –en esos momentos- futuro Golpe de Estado. En otras palabras, esas personas fueron condenadas por la Armada de Chile, por el supuesto ‘delito’ de respetar la Constitución, las Leyes y la Instituciones de la República. 4º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por haber preparado y ejecutado el Golpe de Estado de 1973. Al respecto, es un hecho histórico que Altos mandos de la Armada, el día 8 de Septiembre de 1973, invitaron al General Pinochet a adherirse al Golpe y le advirtieron que en caso contrario le darían muerte. 5º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por la Política de Terrorismo de Estado establecida en secreto y ejecutada públicamente por la Junta Militar de Gobierno, desde el 11 de Septiembre de 1973 hasta el fin de la Dictadura. Es un hecho histórico que no hubo una guerra civil. Se trató de un genocidio perpetrado por las Fuerzas Armadas durante 17 años, contra el pueblo desarmado de Chile. 6º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por haber utilizado barcos de la Armada como cárceles, centros de detención, asesinato y tortura de seres humanos, en el ejercicio de la Política de Terrorismo de Estado. En forma muy especial, por haber utilizado el buque escuela Esmeralda para estos menesteres criminales. 7º Confesar públicamente y manifestar arrepentimiento por mantener el secreto sobre las víctimas y los victimarios por más de 33 años, sin colaborar con la Justicia al esclarecimiento de la verdad y a efectuar un juicio justo para los genocidas, sus cómplices y sus encubridores. NO ACEPTO NI ACEPTARÉ, bajo ningún pretexto ni excusa: 1º Actos privados de desagravio. Cualquier acto de esta naturaleza ha de ser público y contar con el conocimiento y la aprobación de todas las víctimas sobrevivientes, o en caso de que hayan fallecido, de sus familiares y de las organizaciones de familiares. 2º Justificaciones ni el alegato de excepciones absurdas, como culpar de ‘excesos’ a sólo ‘algunos oficiales y tropas’. Han de dejar bien claro que la Institución Armada de Chile, participó activamente en la Política de Terrorismo de Estado impuesta por la Dictadura militar. No se trató de casos aislados, sino de una Política de Terrorismo de Estado y de un genocidio. 3º Mantener el infundio sobre los dos bandos. Está absolutamente claro que no hubo guerra civil. Las Fuerzas Armadas hicieron una declaración de guerra al pueblo de Chile. Reiteradamente, el Dictador mintió e insistió en que Chile estaba en guerra, para justificar sus crímenes y sus robos al erario público. En los momentos en que la Esmeralda, barco escuela de la Armada de Chile, zarpa en su crucero de instrucción de los futuros oficiales de la Armada de Chile, es necesario que sus Altos Mandos reúnan todo su valor y hagan una amplia y pública confesión de todos los crímenes de la Institución, se arrepientan, juren que no se volverá a repetir, den los nombres de las víctimas y de los victimarios y pidan perdón al pueblo de Chile y a las víctimas de su infamia.
Quizás así, la Esmeralda pueda ser bien recibida en los puertos del mundo. Máximo Kinast Avilés
RUT 2274418-6
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