Madrid.- La Oferta Pública de Adquisición (OPA) lanzada por la empresa alemana E.ON sobre la española Endesa concitó hoy las intervenciones de la canciller federal, Angela Merkel, y del primer ministro italiano, Romano Prodi. Ambos coinciden en la conveniencia de que el grupo germano y el transalpino Enel alcancen un acuerdo por el control de Endesa en el marco de la recomposición del mapa energético europeo, según trascendidos de prensa.
Medios del Partido Popular (PP) español acusan a Prodi de estar en contubernio con el presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, para usar como cuña a Enel en el intento de E.ON de controlar la principal empresa eléctrica hispana.
Prodi y Zapatero han desmentido esas acusaciones aún cuando Enel irrumpió en el escenario de la OPA sobre Endesa -cuyos ejecutivos fueron designados por el PP cuando gobernaba en España- poco después de una reunión cimera entre ambos dirigentes.
La transalpina se hizo con el 24,9 por ciento de las acciones de Endesa en menos de dos meses y cuando ya E.ON daba por hecha su adquisición.
El encuentro Merkel-Prodi se produjo durante la semana de celebraciones por el 50 aniversario de la firma del pacto fundacional de la Unión Europea, conocido como el Tratado de Roma.
Merkel planteó a su homólogo italiano la importancia estratégica de contar con un mercado energético único e integrado, cuestión en la que ambos reconocieron tener intereses comunes que les puede llevar a un acuerdo sobre Endesa.
Pero tendrán que contar con España, pues la presencia en el capital de Endesa del grupo constructor de energía y servicios Acciona con 21,03 por ciento de participación, del 10 que controla Caja Madrid y el 2,9 el Estado español, dificultan la oferta de E.ON.
El ministro de Industria español Joan Clos advirtió que su Gobierno se opondrá a que Endesa sea troceada, al analizar la pugna entre las partes que integran su capital.
Sin embargo, al parecer Merkel y Prodi reconocieron que la solución más conveniente para ambas empresas y sus respectivos países pasa por un pacto sobre Endesa, cuestión que dejaron en manos de los directivos de las compañías.