Washington.- La Reserva Federal (FED), banco central estadounidense, deberá tomar hoy una decisión sobre las tasas de interés que conlleva el compromiso de reconocer la debilidad de la economía, pero sin descuidar un eventual repunte inflacionario. Aunque se espera que el instituto emisor deje intactas las tasas de interés en 5,25 por ciento y alerte nuevamente contra los elementos que propician el alza de la inflación, deberá tomar en cuenta numerosos factores adversos.
Además de las evoluciones del precio del petróleo, presente en casi todas sus decisiones desde hace al menos un año, está obligado a valorar las crisis en los sectores hipotecario, de la construcción y laboral, con fuerte incidencia en el financiero.
Los últimos datos del mercado de trabajo apuntan a potenciales límites en la capacidad de producción, y los riesgos inflacionarios que de ello se derivan.
La FED deberá examinar el impacto provocado en el mercado por la crisis financiera que causó a finales de febrero la caída de las acciones de la Bolsa de Shanghai.
Los inversores de Wall Street y de todo el mundo bursátil estarán atentos a los anuncios de la Reserva Federal, como lo estuvieron ayer a las decisiones del Banco central de Japón (BOJ), que mantuvo el precio del dinero en 0,5 por ciento en aquella nación asiática.