Las palabras del mandatario mexicano fueron agradecidas por Bachelet, quien recordó la hospitalidad de México durante los años de la dictadura para acoger a miles de exiliados después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973.
Bachelet destacó los lazos que unen a ambas naciones y agregó que continuarán avanzando en materia de acuerdos comerciales y de cooperación.
“Nos animan los mismos propósitos al priorizar la educación, la protección social de nuestros ciudadanos, así como nuestro compromiso de erradicar la pobreza y disminuir la brecha de desigualdad que, tenemos que reconocer, afecta con mucha fuerza a nuestra América Latina y debilita las democracias que tanto nos ha costado construir”, dijo la Presidenta Bachelet.
“Sin duda que una integración mayor facilitará un trabajo conjunto para enfrentar los nuevos desafíos”, añadió.
La cita a Allende sorprendió a la delegación nacional, aunque para el canciller, Alejandro Foxley, el discurso refleja el espíritu de los chilenos por trabajar en pos de la democracia y las economías de mercado exitosas.
“Que el presidente Calderón se refiera al Presidente Salvador Allende creo que interpreta muy adecuadamente este ánimo de los chilenos, de extender los brazos para acoger a todos los que quieran trabajar por democracias inclusivas y economías de mercado exitosas”, sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores.
Bachelet llegó al Distrito Federal proveniente de Guatemala y de inmediato se dirigió a la sede del Gobierno azteca donde fue recibida por Calderón.
La intensa agenda de la presidenta Bachelet en Mëxico incluye un discurso ante el parlamento mexicano y una reunión con Calderón en la residencia oficial de Los Pinos.
