La medida más relevante es confirmar que el PS es un partido “anti-neoliberal” y asegurar que aunque son decididos impulsores de la globalización, “ésta no debe ser planificada, organizada ni ejecutada según el sistema neoliberal de beneficio de unos pocos a costa de la mayoría de la población”.
Otra de las propuestas es establecer una mayor relación del partido con los gobiernos de Hugo Chávez de Venezuela, Evo Morales de Bolivia así como los mandatarios de Ecuador y Nicaragua. Por su parte, demanda condenar al presidente de EE.UU., George W. Bush por su política internacional; combatir la corrupción; fortalecer el rol del Estado y rechazar la participación de los socialistas en cargos directivos de Sociedades Anónimas Privadas.
“Nuestro país es el único en el planeta en que los ricos hacen multimillonarios negocios con el dinero de los pobres, con el ahorro de los trabajadores, como ocurre con los tres grupos económicos que controlan las AFP”, han señalado.
Junto a Altamirano firman el documento Dagoberto Aguirre, Víctor Barberis, Esteban Bucat, María Elena Carrera, Hernán Coloma, Manuel Cortez, Uldaricio Figueroa, Adolfo Lara, Luis Lobos, Héctor Martínez, Edmundo Serani, Ariel Ulloa y Juan Valenzuela.
