Con estos nuevos procesados, y contados otros nueve que permanecían declarados reos entre el 2000 y 2005, como el ex jefe operativo de la Dirección de Inteligencia Nacional (DINA), general en retiro, Manuel Contreras, y el ex ministro de Interior y ex integrante de la Junta Militar, general César Benavides, la cantidad de ex agentes encausados en este proceso asciende a 45.
El caso se constituye como el juicio por violaciones a los derechos humanos que más procesados acumula hasta ahora.
Entre los principales antecedentes hasta ahora desconocidos establecidos en esta investigación, está la existencia de la “Brigada Lautaro” como un equipo operativo de la DINA dedicado a asesinar prisioneros que llegaban a un cuartel ubicado en una comuna de Santiago, del cual no se tenían antecedentes de su existencia.
En el recinto fueron asesinados varios dirigentes comunistas pertenecientes a las direcciones clandestinas arrestadas en mayo y diciembre de 1976.
Otro antecedente descubierto por el juez Montiglio es la existencia de ex agentes de la DINA adscritos a esta brigada que pertenecían a la Armada chilena, varias de ellas mujeres, y que se mantuvieron en funciones después de 1975 cuando la institución sostiene que retiró a su gente de la Dirección de Inteligencia del gobierno militar.
