A propósito de los cantantes en los buses del Transantiago, sugiero que su actuación se restrinja sólo a una porción de ellos (aquellos importados por Lagos, con pronunciados desniveles en su interior, parecen especialmente apropiados para un buen disfrute de su actuación), de modo que quienes deseen recrearse con su arte además de ser llevados a destino, paguen, en consecuencia, una tarifa mayor… y así, todos quedaremos satisfechos.
