De esta manera, la titular de la cartera de Salud, se refirió a los dichos de la jefa comunal de Lo Barnechea, Marta Elhers, quien después de reunirse con la Presidenta Michelle Bachelet, el pasado lunes, anunció que no entregará el fármaco de emergencia en los consultorios de su comuna.
“Yo no quiero entrar ahora en la polémica con los alcaldes”, puntualizó la ministra Barría, al tiempo que precisó que estas autoridades son administradores de la salud pública, y que el Estado es el que transfiere los recursos a los municipios para la realización de acciones sanitarias, por lo que “(los alcaldes) tienen que atenerse a lo que son las normativas del sector público”.
Sobre algún tipo de sanción en este sentido, Barría aseguró que ese es un tema que se verá “en su momento”, aunque aclaró que espera que “los distintos actores acataran la legalidad (…) nos guste o no nos guste”.
Acerca del fallo dictado por la Corte Suprema, que rechazó una serie de recursos de protección que buscaban impedir la entrega del fármaco, entre ellos el presentado por el alcalde de La Florida, Pablo Zalaquett (UDI), la ministra Barría dijo que esa decisión se atiene a lo señalado anteriormente al fallo del Tribunal Constitucional.
“Hay una decisión de forma, por así decirlo, en que también se hacen parte de lo que ya señaló el TC, y yo creo que en eso estamos todos ateniéndonos a lo que es nuestra legislación”, planteó.
Al tiempo que sostuvo que, de alguna manera, este fallo del tribunal supremo “cierra un capitulo importante respecto a lo señalado de la forma, es decir, nosotros tenemos atribuciones para dictar normativas generales, ahora el TC señaló que tenía que ser de una manera distinta como lo veníamos haciendo”.
La ministra de salud también reafirmó la postura de la igualdad para la entrega del fármaco, porque “yo quiero señalar que hasta antes que se produjera todo este revuelo, que insisto, la píldora se está vendiendo hace cinco años; hasta antes de eso se vendían en las farmacias aproximadamente dos mil cajas todos los meses, eso era lo que se estaba vendiendo, y eso iba a un sector de la población, que era el sector que tenía poder adquisitivo para comprar”.
Aseguró que para el Gobierno siempre se ha sido una prioridad la familia, y que la discusión acerca de si es abortiva o no, es un tema pasado, que se discutió en 2001, y se zanjó con lo dicho por la Corte Suprema en su momento y que no la calificó como abortiva.
Además de recordar que “se autorizó justamente porque no es abortiva y justamente porque todos los antecedentes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) van en ese sentido, la píldora es un fármaco legal, que se puede comprar y vender en las farmacias”.