Socialismo del Siglo XXI: El rescate de América Latina

Las tomas de posesión de los presidentes Daniel Ortega en Nicaragua, Hugo Chávez en Venezuela y Rafael Correa en Ecuador, han desatado toda clase de especulaciones en tormo a cómo sería el anunciado  Socialismo del siglo XXI. Aquellos que se niegan a aceptar que el neoliberalismo y la globalización han fracasado procuran festinarlo o satanizarlo, sin intentar siquiera saber de qué se trata en realidad. Lo cierto es que si se analiza lo que sobre este punto se ha estado señalando se descubrirán varias cosas.

La primera de ellas es que el planteamiento de llegar a ese nuevo socialismo no es nuevo. Ya en abril de 2005 se efectuó en el  salón Simón Bolívar de la Universidad Bolivariana de Venezuela el foro “Socialismo del siglo XXI”,en el que participaron quinientas personas, entre catedráticos y trabajadores. En mayo de 2006,el presidente Chávez decía en Londres que “Estamos llamando a construir el socialismo del siglo XXI, un socialismo fresco y nuevo, no dogmático, flexible, impulsando la democracia participativa y la democracia protagónica”.

En otra oportunidad sostuvo que “una revolución política y una revolución social deben estar acompañadas de una revolución económica, si no, estaría condenada a morir, más temprano que tarde”.El 15 de diciembre recién pasado, días después de ser reelegido en el cargo afirmó”No habrá socialismo sin transformación económica, no habrá socialismo sin democracia participativa y protagónica en lo político, no habrá socialismo sin ética socialista, el amor, la solidaridad, la igualdad entre los hombres, las mujeres, entre todos, esos son los elementos fundamentales del socialismo, de nuestro socialismo en construcción”.

Cabe recordar que en América del Sur hay partidos socialistas que se declaran “renovados” en relación a lo que fue el socialismo de Europa del Este, pero la renovación ha consistido en abrazar el neoliberalismo y la globalización, priorizar la firma de tratados de libre comercio y ser gratos a Estados Unidos. El antiimperialismo, como el que profesa  el presidente Chávez, se considera una mala palabra. No es de extrañar ,entonces ,que muchos de los gobiernos que algunos consideran izquierdistas y a los que la presidenta chilena Michelle Bachelet definió en Ecuador como progresistas, opten por no registrar que algo nuevo está ocurriendo.

LATINAMERICANISMO

El nuevo presidente ecuatoriano Rafael Correa, al ser investido como presidente en una ceremonia indígena el día previo a su toma de posesión oficial dijo:”Como un milagro se han derrumbado los gobiernos serviles, las democracias de plastilina, el modelo neoliberal, y ha empezado a surgir la América Latina altiva, libre, soberana, justa y socialista del siglo XXI”.

AL asumir el cargo en el parlamento de su país, acto al que asistieron los presidentes de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Haití, Irán, Nicaragua, Paraguay, Perú, Venezuela, República Ärabe Saharahuí y el príncipe de Asturias, el presidente Correa pronunció un  discurso que rescató el latinoamericanismo, tan olvidado en los últimos tiempos. Su crítica al neoliberalismo fue total:

“Se llegó al absurdo de defender como ´prudentes´ políticas que destruyeron el empleo, como aquellas aplicadas en los años 2003-2004. El dogmatismo fue tan grande, que se llamó ´populismo´ a cualquier cosa que no entendiera el dogmatismo neoliberal. Por el contrario, cualquier cantinflada en función del mercado y el capital, se la asumió como ´técnica´, en un verdadero ´populismo del capital´. Recordemos a manera de ejemplos los bancos centrales autónomos y sin control democrático, el simplismo del libre comercio, las privatizaciones, la dolarización y tantas otras barbaridades”.

Se pronunció contra la “flexibilización laboral”, que se ha traducido en precarización de la fuerza laboral, abogó por la creación de un Tribunal Internacional de Arbitraje de Deuda Soberana, que determine qué parte de la deuda externa de los países del área es legítima, qué parte se ha pagado ya y cómo debe pagarse la que se siga adeudando, de modo que no comprometa flujos financieros futuros ni afecte los niveles de bienestar de la población.

Correa señaló que el mayor  costo del fracaso del modelo neoliberal y la consiguiente destrucción del empleo es la migración y, en lo que respecta a su país, sostuvo que esos “exiliados” que suman millones, han mantenido viva la economía ecuatoriana y afirmó“Que a todos les quede claro:a este país lo mantienen los pobres”.Luego anunció que la Asamblea Constituyente que se propone realizar, creará la Quinta Región del país en la que los migrantes tendrán representación legislativa permanente y que se abrirá la Secretaría Nacional del Migrante.

En una reiteración latinoamericanista, Correa solicitó que la Secretaría Permanente de la Comunidad Sudamericana se instale en su país y que a la a esa Comunidad se integren el Mercsdo Común del Sur,MERCOSUR,y la Comunidad Andina de Naciones.

VISION CUBANA DEL NUEVO SOCIALISMO

Para completar esta mirada a lo que se está planteando como Socialismo del siglo XXI, al que tácitamente se ha sumado el presidente nicaragüense Daniel Ortega al adherir a la Alternativa Bolivariana de las Américas, ALBA, impulsada por el presidente Chávez y a la que pertenecen también Bolivia y Cuba, veamos que se dice al respecto en la isla caribeña.

En un artículo publicado en Juventud Rebelde, Armando Hart, una de las figuras históricas de la Revolución cubana, miembro del Consejo de Estado y Director de la Oficina del Programa Martiano,se refiere al Socialismo del siglo XXI señalando que  “va quedando atrás, para siempre, el del siglo XX europeo, aquel vencido que no lo fue porque, precisamente, no fue socialismo. Recojamos las enseñanzas que de ello derivan”. Agrega Hart en el genuino ideal socialista de Marx, Engels y Lenin y en la fuente del movimiento liberal latinoamericano están las claves a recorrer por este  nuevo socialismo y presenta dos definiciones. Una es de Marx:

“En la fase superior de la sociedad comunista, cuando haya desaparecido la subordinación esclavizadora de los individuos ala división del trabajo, y con ella, la oposición entre el trabajo intelectual y el trabajo manual, cuando el trabajo no sea solamente un medio de vida sino la primera necesidad vital; cuando,con el desarrollo de los individuos en todos sus aspectos, crezcan a chorro lleno los manantiales de la riqueza colectiva, sólo entonces podrá rebasarse totalmente el estrecho horizonte del derecho burgués, y la sociedad podrá escribir en su bandera.¡De cada cual,según su capacidad, a cada cual, según su necesidad!”

Las otras dos citas son de Don Benito Juárez:

“A cada cual, según su capacidad y a cada capacidad según sus obras y su educación. Así no habrá clases privilegiadas ni preferencias injustas”.

“Socialismo es la tendencia natural a mejorar la condición o el libre desarrollo de las facultades físicas y morales”.