“Es por eso que hay que usarla muy cerca de la relación sexual, porque una vez ocurrida la fecundación no tiene efecto”,subrayó.
María Soledad Barría también enfatizó que el producto, cuyo principio activo es el levonorgestrel, no es un anticonceptivo regular, por lo que llamó a usarlo sólo en casos extremos.
“No es una entrega universal, que uno entregue la píldora a diestra y siniestra, esto se trata de poner a disposiciones de las personas los distintos métodos para los casos de emergencia”, explicó Barría.
Respecto a las disputas valóricas que genera el tema, la titular de Salud dijo que el Gobierno respeta a la Iglesia Católica y a los diversos credos, pero insistió que el Estado tiene que prever otras consideraciones.
“Nosotros queremos tener la mejor de las relaciones con la Iglesia (Católica), somos muy respetuosos de los distintos pensamientos, pero nosotros tenemos que poner a disposición de las personas las distintas posibilidades y que cada uno respecto a sus valores tome sus opciones”, concluyó la ministra.