Y quién sabe que si de haber salido Piñera efectivamente se habría acabado el Fosis y el programa Puente; y el programa Orígenes; no va a llegarían más platas de Indap’.
¿Y saben por qué?
Porque Sebastián Piñera, por lo menos en la Comuna de Las Condes, compraba a $2.000.- la cara de Lavín.
Sí, así como usted lo lee: Compraba a $2.000 cada recorte de la cara de Lavín que provenía de sus afiches de propaganda presidencial.
Y no lo hacía con caras de Michelle Bachelet, quien fue políticamente su real adversaria. No, era contra la propaganda de una persona que formaba parte de la derecha, de alguien que pensaba como él, al que le ha dado permanentemente grandes abrazos y muestras de sincera y verdadera amistad.
Lo vi con mis propios ojos en la Avenida Américo Vespucio y en otros lugares de Las Condes que son más concurridos por vehículos y peatones.
Grupos de lolos, premunidos cada uno de sus propias cortaplumas, destrozando los carteles de Lavín, dejándolos sin cara, la que recortaban y llevaban a los lugares donde se encontraban otros lolos agitando banderas de Piñera. Esperaban a veces un momento, pasaba un vehículo, se detenía, atendía a estos recortadores, contaba las caras recolectadas y les cancelaba de inmediato y en efectivo.
Esa camioneta estaba destinada a transportar a los banderistas, a vigilar su trabajo, a promover la destrucción de letreros de Lavín, a recoger caras de Lavín y a cancelar en efectivo los honorarios a los lolos que se las recortaban.
Tengo pruebas y testigos de estos hechos.
Los niños y los jóvenes aprenden más de las cosas que a nosotros nos ven hacer, de nuestras actitudes, que de las cosas que uno les predica y les dice y les recalca.
¡Y nos quejamos después de que los jóvenes no estén ni ahí con la política y los políticos!
Es algo que estos lolos no van a olvidar jamás. Una, porque se ganaban fácilmente $20.000 cada uno en un rato. Otra, porque estaban haciendo daño a una persona, en este caso a Lavín. Otra más, porque pienso que lo hacían a espaldas de sus padres. Otra, porque estaban cometiendo un acto delictual, y tenían que esconderse de la policía. Y lo que es peor: el “padrino” del cuento podría haber llegado a ser nuestro Presidente de la República. Feo, inmoral, cierto?
No estoy de acuerdo conque se desvíen dineros que tienen un destino determinado para pagar propagandas políticas. De ninguna manera, y menos tratándose de sueldos que no se cancelaron a los desempleados. Yo también estoy furiosa con la corrupción, al igual que nuestra Presidenta.
Pero la derecha no lo hace nada de mal. Es verdad, entonces, que Piñera no ganó de forma limpia ni correcta a Lavín. Y no puedo creer que el senador Espina haya desconocido estos hechos.
Y por último… si Piñera tiene tanto dinero, por qué necesitó de dineros ilícitos de facturas falsas de Publicam para financiar su campaña?
Bueno, porque la ambición rompe el saco.
