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Agosto 18, 2026

FIN DE UNA EPOCA EN CHILE Y SUDAMERICA

                                           Desde La Paz, Bolivia
 
                                                                                  

Ha fallecido hace apenas unas horas quien fuera, después de Hitler, Stalin, Mussolini, Franco, los destacados en la Europa contemporánea y de Rosas, Banzer, Videla, en nuestro continente de países sufridos, el más cruel, gélido, y sombrío personaje histórico, el asesino Augusto Pinochet Ugarte.
 

Mató a Salvador Allende propinándole un golpe de traición incalificable, bombardeando el Palacio de La Moneda. Mató a Pablo Neruda en su Isla Negra llenándole de tristezas. Mató a miles de chilenos y chilenas soñadores de utopía ordenando la tortura, la muerte, la desaparición de los restos fragmentados logrando el crimen perfecto. Mató al Socialismo democrático de justicia y fraternidad.  Mató a Chile profundo  para muchos años.
 
Luego de perpetrar su crimen, consolidó el sistema imperialista que actualmente agobia a la nación de los poetas, al país del espíritu alado, remedando un maquillaje desarrollista de mercado sin alma.
 
Liquidó a la poesía determinando la maldición y el olvido del trabajo celestial de los vocablos musicales.  Apenas sobrevivieron Volodia, Rojas, Tiellier.
 
Tornó en compraventa negociante la excelsa medicina socialista del Servicio Nacional de Salud, trastrocando su ética y su excelencia por una organización que se aproxima a una cueva de ladrones.
 
La educación fiscal calificada de sus Liceos, fue suplantada por privados, también sus universidades. No existen más los Patrones de la antigua Escuela de Medicina ni los Maestros de sus facultades solemnes de la antigua Universidad de Chile en su prestigio sin par.
 
Ordenó la criminalidad de sus Carabineros hasta la extrema  delincuencia y al Ejército nacional le llenó de oprobio e de ignominia, manchándole de sangre su orgulloso historial  impoluto.
 
Así, no tuvieron compasión al matar con violencia a Iván Insunza y a Gabriel Castillo (1), los condiscípulos de elevado fuste intelectual. Ni de exiliar a miles como a Patricio Bunster, el gran coreógrafo artista, ni de destrozar al médico en Tocopilla padre de la angustiada sobrina, asesinado por la “Caravana de la Muerte”
 
Nuestro antihéroe, desde hoy habita las tinieblas y el averno. Junto a Lucifer diabólico ocupará destacado lugar de privilegio entre los malditos de la historia humana.
Será inculpado para siempre por detener el hermoso proyecto de justicia y dignidad en la América en el siglo de las guerras.
Reprochado e inculpado por la infausta traición histórica al Presidente héroe en la culminación de su gesta épica más importante.
 
Un artista colonial lo presentó en un mural “El Infierno”, quemándose a fuego lento junto a otros malditos bajo la fría mirada del Rey Satán indiferente. Quien quiera observarlo se encuentra en la Iglesia de la Compañía de Quito. El pintor se adelantó cuatro siglos en imaginar y plasmar en un cuadro la profecía artística.
 
 
Desde el puesto de combate, yo secundo y asumo la emoción lastimada del alma chilena herida en su dignidad suprema. Murió el delincuente sin recibir la justicia, sin alcanzar el perdón, sin admitir culpa ni pedir perdón alguno.
 
Me adhiero al profundo pesar de Chile por tantos años de nostalgia por la ausencia de tantos seres queridos. Por el dolor de saberlos perdidos para siempre sin alcanzar la justicia necesaria.
 
Que Chile alcance el olvido pero guardando presente el pecado para no repetir su historia.
Que en tiempo de Epifanía, limpie las llagas profundas y restañando heridas en el mensaje cristiano. Que vuelva a la plenitud de vida y retorne a su primavera. Que asuma la paz perenne para construir verdadera fraternidad en honor a Salvador, a los nuevos y futuros Salvadores del socialismo genuino.
 
Lo deseamos de corazón cuando debe concluir el maldito de su historia.
 
GASTON CORNEJO BASCOPÉ    (2)
Escritor, Médico Cirujano
Senador de la República de Bolivia
 
 
(1)    Iván Insunza y Gabriel Castillo, estudiantes de Medicina de la Universidad de Chile, asesinados por la dictadura militar en 1973.
(2)    Gastón Cornejo Bascopé, es médico cirujano egresado de la Universidad de Chile. Al graduarse trabajó en servicio de cirugía del hospital San Borja. Al regresar a su país fue Presidente de la Sociedad Boliviana de Cirugía y Presidente de la Sociedad de Escritores de Bolivia.
Estuvo en Chile en el mes de noviembre como invitado al Foro Social.