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Agosto 18, 2026

Una contra todos, todos contra una

La gente quiere que la delincuencia sea erradicada de nuestro país, y por lo menos en esto estamos de acuerdo todos.  Para el 11 de Septiembre se produjeron desmanes que no sólo son difíciles de entender, sino que no se logran entender. Gente obtusa, en permanente desacuerdo con todo lo que se propone, se logra y se hace, olvidando todo lo que le costó al país volver a la democracia.

Es muy doloroso volver a ver las imágenes de una ventana de nuestra Moneda en llamas y  de nuevo recordar las trágicas escenas de aquel otro vergonzoso 11 de Septiembre en que fue  bombardeada. Esta vez fue atacada por unos cuantos delincuentes que  fueron opositores a la dictadura. Es para no entenderlo. A no ser que sean comunistas. Cuentan que cuando entra un comunista a un lugar de debate pregunta desde la puerta de entrada: ¿De qué se está hablando para oponerme? Y no es chiste. Los comunistas necesitan una dictadura, de izquierda, obvio. Pero dictadura. No merecen vivir en democracia. Nunca van a ser de gobierno, y se sienten furiosos como si nuestra Presidenta tuviera la culpa de que no se logre eliminar el sistema binominal. Pobrecitos, no entienden.

En esos días Carabineros actuó como debe ser, apresando a estos delincuentes de inmediato o identificándolos a través de  cámaras de video. Apresó a poco más de doscientos. Los ciudadanos nos sentimos orgullosos de su proceder, pero acá viene otro insólito: La justicia dejó libre a doscientos. ¿Qué pretende ahora el poder judicial?  ¿Más delincuencia? ¿Atornillar al revés?  ¿Que los ciudadanos expresemos disconformidad con el gobierno de nuestra Presidenta? ¿La están sujetando de la chaqueta? Y esta vez se trata de jueces, de personas con formación universitaria… no entiendo. Analizo que la justicia de ser cara, mala y lenta, ahora pasó a ser cara y mala, pero rápida. No creo que en la mente de ningún personero creador de la actual reforma procesal haya pensando al momento de llevar a cabo su gestión, que iba a ser rápida para soltar rápidamente a los delincuentes. Así no se puede gobernar. Además los jueces piden que los gobernantes no opinen… qué caras de palo! Insisto: Al Poder Judicial se les debería elegir en forma democrática, al igual que los otros dos poderes, como el ejecutivo y el judicial. En ese supuesto, los jueces serían justos, tendrían que actuar bien para ser reelegidos, tendrían que hacer méritos, no como ahora que hacen lo que se les antoja.

Quizás no les guste la reforma procesal porque ahora sí  tienen que trabajar, y  rápido.

Y hablando de elegir bien… ¿qué dirán los electores que votaron por el desatinado? Me refiero a Carlos Ominami. ¿Qué es eso de que en este gobierno, que es el de la gente trabajadora, de los más necesitados, le quiera quitar derechos a los trabajadores disminuyendo sus desahucios? ¿De qué bando está? Y más insólito me parece que un hombre como Jorge Burgos le avive la cueca… ojalá sea sólo un arrebato por la cercanía del 18, porque no estará hablando en serio cuando dice que el tema habría que estudiarlo. Nada de doble standard aquí. Tal como se hizo con el estudio de Marcel, hay que decirles categóricamente que no. Hay que contarle a este diputado que la gente como yo, que trabajó 38 años como ejecutiva de un organismo público fiscalizador en forma honrada, sin coimas de por medio, que tiene un departamento Serviu de dos dormitorios y el auto más barato del mercado con 10 años de uso, que debe jubilar por discapacidad, y que espera se le paguen 38 meses de desahucio, ya tiene un tope de 20 meses, o sea, recibe casi la mitad de lo que debería. Y que cuando recibe $ 8.000.000.- en vez de $ 14.000.000.- se da cabal cuenta de esta injusticia. Porque para esta persona honrada $ 6.000.000.- es mucha plata. No tengo ni moral ni acceso a reponerlos de los fondos para sueldos de los contratados, señor Ominami, me merezco mi desahucio, es un derecho adquirido, y usted no fue elegido para perjudicar a los trabajadores, sino para beneficiarlos, para pensar en cómo ayudarnos, no en cómo disminuir nuestros ingresos. ¿Está o no atornillando al revés? Ser opositor no es ser gobierno. Antes manifestó que no era escolar para acatar las órdenes de la Presidenta, lo que se traduce en que no tiene formación ni moral política.

maluferres@hotmail.com