google-site-verification: google096975d001c6a771.html
Agosto 18, 2026

Mamita Michelle castiga con el látigo de la indiferencia al Señor K

 “Solamente una vez te amé en la vida, una vez nada más…” le canta la nuestra rubia presidenta al populista y autoritario Sr. K: te perdí la confianza y jamás nuestro amor será como antaño. No me importa que me corten el gas y no pueda ducharme, sólo “devuélveme el rosario de mi madre…”, pero como en toda separación es necesaria una convivencia civilizada, sobretodo si tenemos cinco mil kilómetros de frontera, se hace imprescindible ponerse de acuerdo en algunas materias secundarias, como el ferrocarril de Los Andes a Mendoza.

Esta línea de trocha angosta sirvió, en el pasado, para transportar a los presidentes chilenos exiliados. El hábil demagogo Arturo Alessandri Palma viajó en el Trasandino, cuando los militares le dieron una patada en el trasero, en 1924, y volvió, en gloria y majestad, en el mismo tren, en 1925. Su enemigo Carlos Ibáñez huyó en el mismo tren, en 1931, cuando fue derrocado por la civilidad; después regresó por el mismo camino, con el seudónimo de Domingo Aránguiz. Así han sido las relaciones con nuestros hermanos argentinos, como las adolescentes, amamos y peleamos.

 
El putero Federico Errázuriz estaba feliz, abrazándose con el general Rocca, en el Estrecho de Magallanes; don Emiliano Figueroa fue un héroe chileno, al ganarle en las carreras, en el Club Hípico, contra el caballo del presidente argentino José Figueroa Alcorta en el Centenario de nuestra Independencia, en 1910; Barros Arana, de puro curado, le regaló la Patagonia al argentino Perito Moreno. Cuando Carlos Ibáñez del Campo llegó al poder, en 1952, estuvimos a punto de regalar Chile al general Juan Domingo Perón, pero, por fortuna, la oposición en el Parlamento, que iba desde los conservadores a los socialistas, impidió que el presidente Ibáñez convirtiera al país en Justicialista; la senadora María de la Cruz, que se creía la Eva Duarte chilena, fue desaforada, acusada de contrabando de relojes con Argentina. Posteriormente, otro general, Augusto Pinochet, se enfrentó al dictador argentino Rafael Videla; si no hubiera sido por el cardenal Samoré, nos hubiéramos ido a las manos, y el Colo Colo hubiera sido reemplazado por el Boca Juniors. Siempre hemos peleado por unas ignotas islas y ventisqueros eternos, que constituyen una de las mayores reservas de agua del mundo – es bien sabido que este bien será mucho más escaso que el petróleo, en diez años más.
 
Algo bueno ha salido de estas conversaciones entre la dulce Michelle y el prepotente Mr. K, pues cada día se hace más evidente que el canciller Foxley entiende muy poco de relaciones con nuestros países vecinos, y el embajador Luis Maira es reconocido, mundialmente, como el mejor especialista en política latinoamericana.. El cambio de canciller está maduro, querida Mamita. Como Ud. misma dice, hay que anticiparse a los acontecimientos.
 

Rafael Luis Gumucio Rivas