El caso es que el ministro de Salud de la época, Pedro García Aspillaga, no hizo nada y determinó tapar todo el escándalo, lo que es Notable Abandono de Deberes, mientras los trabajadores que denunciamos tenemos 13 despedidos y dos Dirigentes Sindicales destituidos, sin ninguna posibilidad de justicia. Estos dirigentes hasta el día de hoy se encuentran sin trabajo y por su edad sin posibilidad de encontrar otro, lo que es terrorismo sicológico y un atentado contra nuestros derechos humanos; es inconcebible que en un estado democrático como dicen que hoy hay en Chile, los culpables sigan profitando y quienes denuncian estén en la calle.
Toda la mala atención que brinda el Instituto se debe a que se privilegia a los pacientes Privados y a las enfermedades AUGE, una de las más grandes mentiras que se han creado en los últimos años. Desde su implementación han crecido las listas de espera y la atención no es oportuna, como lo era antes, por que faltan hospitales, insumos y personal. La población se ha cuadruplicado en los últimos cincuenta y solamente se han construido 2 hospitales nuevos. Esta es la respuesta para la mala atención, ya que con solo buenas intenciones no se atiende ni se mejora la gente.
A la Sra. Maria Eugenia y a su padre solo le puedo ofrecer mi solidaridad más amplia y pedirle que siga denunciando ya que no hay otra forma de mejorar este inhumano sistema de salud que nos dejó Lagos.
Atentamente.
GERMAN RODRIGUEZ BASUALTO
DIRIGENTE DE CONFENATS
