Me choca que en el procedimiento de arbitraje sobre el caso “Clarín” se diga que una de las partes es “Fundación Salvador Allende-Víctor Pey”, y que la otra es “CHILE”. Es posible que desde el punto de vista jurídico-formal esto sea lo correcto, no lo sé. Pero con una mirada más amplia, no se debería hablar de CHILE, porque no todo Chile ni todos los chilenos nos sentimos representados por la postura del gobierno en este caso. Muchos chilenos, la mayoría, queremos que el dueño de El Clarín sea debidamente indemnizado y que el diario pueda salir impreso, que mucha falta hace. El gobierno no debería solidarizarse con las arbitrariedades cometidas por la dictadura. En todo caso, los demandantes tendrían que referirse en sus escritos al gobierno y no a CHILE, porque CHILE somos todos.
