Si se produce la rumoreada desaparición del Diario Siete, estaremos ante la crónica de una muerte anunciada, ya que se habrá demostrado el descriterio que muchos advertimos en la asociación con COPESA para salir al mercado. En nuestra limitada democracia, dicho mercado está limitado a dos gigantes -a los que los gobiernos concertacionistas se han rendido- que comparten un ideario político de derecha, sirviendo a una misma “tribu”, en palabras del Presidente Lagos.
Se trata de los “Rupert Murdoch” de estas latitudes, que no dejan espacio alguno y asfixian al primer asomo de disidencia en nuestra prensa, la que debe ser la más pobre del Continente. Desgraciadamente, vivimos a merced de estos nefandos personajes, que a diario nos humillan como ciudadanos y nos avergüenzan como nación. Por ello, parecía evidente que el interés de COPESA al asociarse al Diario Siete, no estaba en fomentar el pluralismo, sino en impedirlo a corto o mediano plazo, como parece estar ocurriendo.
