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Agosto 20, 2026

OMC, hora de decisiones políticas

Las conversaciones para llegar a un acuerdo en la Organización Mundial del Comercio (OMC), permanecen hoy aún estancadas, por lo cual expertos coinciden en que es hora de decisiones políticas, más que de nuevas negociaciones. Esas pláticas se vienen desarrollando en Ginebra, donde está la sede de la OMC, y en Bruselas, París, Washington, Brasilia y otras capitales, sin resultados tangibles hasta la fecha.

Pese a que últimamente se intensificaron los esfuerzos en esa dirección y realizaron varias reuniones con la participación de las principales potencias protagonistas en el proceso, las negociaciones siguen sin una salida en el tema agrícola, el fundamental.
En efecto, la Unión Europea (UE) está renuente a efectuar los recortes necesarios a sus subvenciones a las exportaciones agrícolas, que satisfagan los intereses de los países del Sur.
Estos últimos, teóricamente, deben resultar los más beneficiados de la Ronda comercial lanzada en Doha en 2001, nombrada también eufemísticamente del Desarrollo.
El bloque se resiste a los llamados a que disminuyan estos subsidios, y proclama que en todo caso estaría dispuesto a hacer nuevas ofertas si Estados Unidos reduce también el proteccionismo a sus productores en ese sector.
Hemos llegado al momento y la hora de una decisión política de los líderes mundiales, en lugar de fijar más negociaciones de ministros de Finanzas, afirmó hoy por su parte el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva.
Este propuso hoy a la UE y Estados Unidos hacer un “triángulo de compromiso” para destrabar las negociaciones, y agregó que si no hay acuerdo habrá un retroceso muy grande.
Brasil lidera en las negociaciones el Grupo de los 20 países subdesarrollados que buscan desbloquear las reglas comerciales globales con esas dos potencias, estancadas básicamente por los debates sobre el proteccionismo en el tema agrario.
Hasta el momento este aspecto es considerado el nudo gordiano en las conversaciones.
Esa nación sudamericana ha expresado que el G-20 no aceptará abrir sus mercados hasta que los países ricos cedan en ese punto de las discusiones.
Por su parte el comisario europeo de Comercio, Peter Mandelson, reiteró este lunes su intención de mejorar la oferta agrícola de la UE en las negociaciones, si sus socios hacen los avances necesarios, con lo que presionó particularmente a Estados Unidos.
Francia, a su vez, señaló que prefiere un fracaso de las pláticas comerciales de la ronda, a un resultado que amenace la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión.
No obstante estos y otros planteamientos formulados por los principales actores en las negociaciones sobre la temática agraria, existe el criterio entre los representantes del mundo subdesarrollado de que hay mucho de promesa y poco de compromiso efectivo.
De hecho no pocos cuestionan las afirmaciones de la UE y Estados Unidos realizadas en los últimos meses, e incluso las hechas en Hong Kong en diciembre de 2005, y aún mucho antes, de acabar con los subsidios.
También observan como siguen sin la atención requerida importantes temas de interés para los países subdesarrollados, como Trato especial y diferenciado, Aplicación, y Pequeñas economías, entre otros.
Algunos representantes como el ministro egipcio de Comercio Exterior, Rachid Mohamed Rachid, han advertido sobre el peligro de una repetición del fracaso de las negociaciones como ocurrió en septiembre de 2003 en Cancún.
Para el titular, cualquier país podría abandonar las conversaciones si considera que tiene más que perder que ganar.
Pero todos coinciden en la importancia de evitar relegar, una vez más, los principales intereses y aspiraciones de los países subdesarrollados.
Aunque se trabaja para alcanzar un acuerdo para mediados de junio que permita recortar los subsidios agrícolas y las tarifas industriales, a fin de viabilizar el fin exitoso de la ronda en 2006, todos coinciden en que es preferible ningún acuerdo a uno malo.