Circe Michelle ha tenido siempre el poder de volver locos a los militares: apenas pasa revista a la tropa, los soldados se desmayan de puro amor. Ya vimos cómo logró ser presidenta montando en un tanque y dirigiendo a los soldados en la lucha contra las inundaciones. Un solo chiste de Michelle logra hacer feliz, eternamente, a los valientes guerreros apostados en Croacia, por eso no es raro que le guste mostrar un mejilla a mejilla con el ex militar Chávez, en esas estúpidas fotos oficiales.
La hechicera Circe Bachelet tiene tal poder de encantar que le bastó ofrecer un té de coca al temible jefe aymara, Evo Morales, que hace temblar a Petrobrás y tiene de rodillas a Rodríguez Zapatero y a Lula, para que este bravo luchador olvidara, por algún momento, la salida al mar y regalara a Michelle todo el gas necesario para nuestra seguridad energética. Como ven, en un segundo, nuestra hada madrina hizo lo que el profesor Lagos no pudo en todo su período: ser amada y deseada por todos los presidentes de América Latina. Ojalá Ulises se olvide de las yerbas de Mercurio y se quede con circe Michelle en la isla de chilelandia dejando en la estacada a la pesada de Penélope que esta un poco vieja y sus chalecos son mas feos que los que luce el aymara Morales
Rafael Luis Gumucio Rivas
