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Agosto 20, 2026

1886 – 2006 : 1º de Mayo, más de un siglo de luchas obreras

Las luchas que dieron origen al 1º de Mayo surgieron del Movimiento Obrero norteamericano, en los años 60 del siglo diecinueve. En 1886, el Congreso de la Federación Norteamericana del Trabajo (AFL en inglés), llamó a la primera movilización por la jornada de 8 horas, su fecha: 1º de Mayo.


Hubo alrededor de 5.000 huelgas y más de 340.000 huelguistas.  Ese mismo día los patrones de 125.000 obreros aceptaron las 8 horas.  Sin embargo, los principales dirigentes fueron arrestados y acusados de comunistas, cuando en realidad eran anarquistas.  Ellos fueron: “Augusto Spies, A. R. Parson, Luis Ling, Jorge Engel, Samuel Fielden, Adolfo Fischer, Oscar Neebe y Miguel Schwap.  Spies, Parson, Fischer y Engel fueron ejecutados el 11 de noviembre de 1887.  En cuanto a Ling, se había suicidado la víspera”.  ( Beer, Historia General del Socialismo y la Lucha de Clases ).

            Uno de los jurados resume así el sentido de la condena: “son hombres demasiado sacrificados, demasiado inteligentes y demasiado peligrosos para nuestros privilegios”.

            Por el contrario, uno de los condenados, Jorge Engel, 50 años, obrero tipógrafo, señaló: “No combato individualmente a los capitalistas, combato al sistema que produce sus privilegios.  Mi más ardiente deseo es que los trabajadores sepan quiénes son sus enemigos y quiénes sus amigos.  Todo lo demás merece desprecio. Desprecio el poder de un gobierno inicuo. Desprecio a su policía y a sus espías.  En cuanto a mi condena, fue alentada y decidida por la influencia capitalista, nada más tengo que decir”.

            En 1889, en el primer congreso de la 2ª Internacional (1889 – 1914), tomó la resolución de llamar a manifestación internacional con fecha fija: el 1º de Mayo.

 

La situación de los trabajadores hoy en día en el mundo

 

Para que no se vea como una exageración o invenciones intencionadas nuestras, veamos como ve este tema la Organización Internacional del Trabajo.  La OIT sostiene que la “debilidad de la mayor parte de las economías para convertir su PIB en creación de puestos de trabajo o en aumento de salarios, junto a una serie de catástrofes naturales y al aumento del precio de la energía, afectan con particular dureza a los trabajadores pobres del mundo”.


El informe de tendencias demuestra que, a pesar del crecimiento de 4,3% mundial del PIB en 2005, sólo 14,5 millones de los más de 500 millones de trabajadores del mundo en condiciones de pobreza extrema lograron superar la línea de la pobreza de US$1 al día por persona.

Además, de los más de 2,8 miles de millones de trabajadores en el mundo, hay 1,4 miles de millones que no ganan aún lo suficiente para mejorar su situación y la de sus familias por encima de la línea de pobreza de US$ 2 dólares, una cantidad similar a la de hace 10 años, afirma la OIT.

Una vez más queda en evidencia que el crecimiento económico no es capaz de satisfacer por si solo las necesidades mundiales de empleo. Esto está retrasando la reducción de la pobreza en muchos países”, dijo el Director General de la OIT, Juan Somavía, quien aseguró que “estamos enfrentando una crisis mundial del trabajo de proporciones enormes y un déficit de trabajo decente que no se va a resolver sin hacer nada”.  “Son necesarias nuevas políticas y acciones para enfrentar estos problemas”, agregó Somavía, al referirse a la tasa actual de desempleo mundial que ha permanecido inalterada en 6,3%, después de que había disminuido por dos años consecutivos.

De esta manera, el número total de desempleados se situó en 191,8 millones de personas a finales de 2005, un aumento de 2,2 millones desde 2004 y 34,4 millones desde 1995.

Porque, según los datos entregados por la OIT, si bien hay más personas “con trabajo” en el mundo, al mismo tiempo hay más desempleados que nunca antes. Entre ellos, casi la mitad son jóvenes entre 15 y 24 años, con una probabilidad tres veces mayor que los adultos de encontrarse sin trabajo.

 

La situación de los trabajadores y los pobres en América Latina

 

El presidente del BID, Luis Alberto Moreno, informó que aunque el número de pobres en América Latina se ha reducido en 13 millones en los últimos años, cerca de 200 millones de personas – 40% de la población total de Latinoamérica -, continúan viviendo en una situación de pobreza extrema.

La CEPAL reveló que en la región el 40,6% de la población vive bajo la línea de la pobreza, unos 213 millones de personas con un 17% de pobreza extrema (88 millones de personas). Y, peor aún, el 16,8% se encuentra en la indigencia. El organismo apuntó que el combate contra este flagelo avanza lento: durante los últimos dos años sólo 13 millones de habientes dejaron esa condición.

Argentina, por ejemplo, redujo la pobreza en 16% y la indigencia en 9% en las áreas urbanas durante 2004 con respeto a 2002. México, a su vez, mantuvo la tendencia a la baja iniciada en 1996 y entre 2002 y 2004 disminuyó su nivel de pobreza en 2,4% y el de indigencia en 0,9%. En Perú, la indigencia cayó en ese mismo período en 2,8%.

Las carencias en materia habitacional son el principal ingrediente de la pobreza regional, ya que “más del 30% de la población en nueve países(…) vive hacinada, conviviendo de a tres o más personas por cuarto”.

El informe agrega que “un porcentaje similar carece de conexión al alcantarillado público, o a una fosa séptica en las áreas rurales, en 13 de 17 países” estudiados.

 

La clase obrera : Sujeto social de la Revolución

 

            Nosotros, a diferencia de otros sectores, seguimos sosteniendo que el proletariado, sigue ocupando el lugar central en la producción del mundo, ya que sigue siendo el generador fundamental de plusvalía.  Por otro lado, la tendencia del capitalismo a “proletarizar” al conjunto de la población haciéndola vivir de un salario, va a favor de que la clase obrera cumpla el papel de caudillo del conjunto de los asalariados.

            “Existe en primer lugar un aumento del desempleo estructural, que se mantiene tanto en las crisis cíclicas como en los periodos de auge capitalista.  El ejército industrial, descrito por Marx y Engels, pasó a ser permanente, con la exclusión de amplias camadas de trabajadores del mercado laboral, incluso en los periodos de crecimiento económico, en función de las innovaciones tecnológicas y de la organización del trabajo.

El avance de los planes neoliberales en todo el mundo tuvo reflejos objetivos.  Al rebajar los salarios directos, suprimir los indirectos – con el ataque al estado de bienestar social, con cortes en la educación, salud, seguridad social – y ampliar enormemente el desempleo estructural, el imperialismo creó un grado de polarización social inédito en el mundo: “América Latina todavía muestra niveles muy altos de pobreza y la distribución del ingreso más desigual en el mundo”, aseguró el analista de S&P, Sebastián Briozzo.

Para comprobarlo, basta con revisar los últimos datos entregados por el Banco Mundial sobre este tema. En ellos, el 10% de la población latinoamericana y caribeña se lleva el 48% de la torta de ingresos, mientras que el 10% más pobre obtiene apenas el 1,6% de los ingresos.  Sin comentarios.

            Sucede que estas modificaciones económicas no traen mejoras reales para los trabajadores, como ya lo vimos.  El capitalismo no vive una fase de desarrollo de las fuerzas productivas, sino su momento más parasitario y especulativo.  Por más ideología de “familia Fiat”, de integración a través de los métodos de calidad total y de gestión participativa, el nivel de vida de las masas va para abajo.  Por ese motivo los trabajadores son empujados a luchar para defender sus salarios y empleos. Las movilizaciones obreras en Europa, en particular en Francia en contra del Contrato de Primer Empleo que terminó en un gran triunfo para los estudiantes y trabajadores y en una derrota para el gobierno francés, muestran que una vez más los sepultureros del proletariado se equivocaron.

La salida

            Se sabe que, en Chile, muchos trabajadores, según encuestas, no se atreven a pedir aumento de sueldos, mientras cerca de un 50 % tiene miedo a perder el empleo, y se hace necesario el recurrir a protestas singulares para hacerse escuchar, tal como lo ha estado haciendo el trabajador del Complejo Forestal e Industrial ITATA, en su planta de Nueva Aldea (empresa de CELCO, del grupo Arauco), por el problema de las radiaciones y están incluidos en la investigación que hizo la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), Aldo Arratia, al cual saludamos y apoyamos desde estas páginas.  A esto se suma la tremenda desigualdad social que hasta los obispos han denunciado y a “la concomitancia entre los empresarios y los políticos”, según lo dijo el propio Felipe Lamarca.

Debido a estas y otras razones, es que en Brasil, los días 5, 6 y 7 de mayo de 2006, en Sao Paulo, la Coordinadora Nacional de Luchas, CONLUTAS, que impulsa el primer congreso de la CONAT, Congreso Nacional de Trabajadores, llama a las organizaciones sindicales, campesinas, estudiantiles y populares de Latinoamérica y el mundo a participar de este importante evento, para, en forma conjunta, “lograr una integración y una coordinación internacional de las organizaciones presentes en este evento”, el cual saludamos desde Chile.  Se sabe que ya hay más de tres mil delegados confirmados. ¡Qué distinto a lo que hace la CUT en Chile!.  Estas son las poderosas razones por las cuales venimos insistiendo, y lo seguiremos haciendo, en sacar a la actual dirigencia de la CUT, partiendo por Arturo Martínez, el principal representante del gobierno empresarial en esa organización sindical, ayer con Lagos y hoy con Bachelet..