A su vez las inversiones en las áreas urbanas aumentaron en un 29,8 por ciento llegando a los 1,16 billones de yuanes, mientras que las en las rurales alcanzaron 230 billones de yuanes, un incremento del 18,1 por ciento.
Más de la mitad de las provincias chinas sufrieron alarmantes tasas de crecimiento económico de más del 35 por ciento en inversiones y 16 industrias registraron un aumento de más del 40 por ciento.
Fan Jianping, un experto del Centro de Información Estatal, afirmó que los gobiernos locales han puesto en marcha demasiados proyectos en 2006, año del comienzo del XI Plan Quinquenal, con el subsiguiente riesgo de recalentar la economía nacional.
Zhang Liqun, investigador del Centro de Investigación de Desarrollo del Consejo de Estado, señaló que el excesivo crecimiento económico se debe, en parte, a las recientes elecciones que impulsaron a los funcionarios locales a impulsar las inversiones para demostrar sus cualidades políticas.
El gobierno central ha tomado la decisión de alejar el peligro del calentamiento de la economía a través del control de las inversiones en activos fijos y del suministro del dinero.
Las principales industrias que sufren sobreproducción son las hullera, automovilística, textil, de acero, de aluminio, de cemento y de carburo de calcio.
Un portavoz de la comisión mencionada indicó que se están preparando políticas para evitar la sobreproducción en sectores industriales prioritarias.
Finalmente, la Academia de Ciencias Sociales de China publicó el pasado lunes un informe en el que predecía que el producto interior bruto del país crecería un 9,6 por ciento este año y que las inversiones en activos fijos excederían los 10 billones de yuanes, representando un 52,7 por ciento del PIB.
Expertos de la misma academia afirmaron que el gobierno debe apoyar el consumo interno para paliar el peligro de la sobreproducción.
