El proyecto -precisó- incluye la instalación de bases operacionales y el inicio de actividades similares en Paraguay, así como el Plan Puebla Panamá y acuerdos militares con Holanda.
Se aprecia un cerco absoluto de toda la región, apuntó el oficial venezolano.
En relación con la salida de Venezuela de la CAN, Muller estimó inadecuado que un país comprometido con el proceso de integración pertenezca a un bloque con países alineados con Washington, que está contra el proceso de integración.
El oficial indicó que una comunidad sudamericana de naciones balancearía la asimetría de Estados Unidos con los demás países. No se puede ver la decisión de la salida de la CAN desde la óptica estrictamente comercial, sino también geopolítica, subrayó.
Muller denunció que en la política estadounidense la idea sobre el choque de civilizaciones marca la conducta y el comportamiento luego de la guerra fría, planteamiento que en lo político y estratégico cambia la naturaleza de las relaciones en cada región.
Como resultado, agregó, se consolidan grandes agrupaciones para poder resistir el empuje estadounidense sobre la política internacional y volver al esquema de la multilateralidad.
El oficial venezolano indicó que los procesos de integración no se pueden ver solo como un proceso económico, pues hasta en la Unión Europea los acuerdos que le dieron inicio (carbón y acero) tenían una marcada connotación estratégica.
Asimismo estimó que la firma del tratado de libre comercio por Colombia no responde a intereses comerciales, pues difícilmente ese país podrá colocar en el mercado norteamericano los dos mil millones de dólares en mercancías que hoy vende a Venezuela .
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, depende de las posiciones de los militares, quienes mandan efectivamente en esa nación y ellas tienen un cordón umbilical con Washington que las financia, resaltó Muller.
Si fuera por razones económicas Colombia no firmaría un tratado de libre comercio con estados Unidos, aseguró.