Países latinoamericanos firman crucial acuerdo energético

La Paz.- Reestructurar el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) constituye un imperativo si se pretende que este foro no muera, consideró hoy en esta capital el presidente de Venezuela, Hugo Chávez Frías. Pero “si el MERCOSUR tiene que morir para que nazca una verdadera integración, entonces que muera”, enfatizó el mandatario durante la última jornada de la cumbre de presidentes que se celebra en esta ciudad. Destinada a establecer un memorando de entendimiento para la suscripción de un acuerdo de integración energética, la cita contó con la asistencia los gobernantes de los países miembros de esa organización regional.


Tabaré Vázquez, presidente de Uruguay, Evo Morales (Bolivia) y Nicanor Duarte, de este país, debatieron junto a Chávez la posibilidad de construir un gasoducto desde Bolivia a Paraguay.

Este denominado anillo energético se insertará en el proyecto impulsado por el mandatario venezolano, con la colaboración de Argentina y Brasil, destinado a crear un gasoducto de ocho mil kilómetros en Sudamérica.

Los programas regionales incluyen además la construcción de una vía hidráulica como alternativa para la transportación de mercancías y el abaratamiento de los costos por ese concepto en el área.

Chávez recordó que “los que no quieren que nos integremos sí tienen una estrategia. No tengo duda de que están alentados por una estrategia desintegradora”.

También hizo alusión al debilitamiento que atraviesa la Comunidad Andina de Naciones (CAN), muerta en su opinión.

Venezuela se sale de esa organización “porque no le sirve a los pobres, a los indígenas, sino a las élites”, enfatizó.

Para el presidente de la República Bolivariana, la entrada de Perú al Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos determinará el fallecimiento de la CAN.

América Latina es víctima de una “sobredosis de neoliberalismo”, al igual que otros países desarrollados como Estados Unidos, donde cada día aumentan los índices de pobreza, añadió.

Como resultados del encuentro en Paraguay, los jefes de Estado de estos países establecieron los lineamientos para la construcción del mencionado gasoducto, con el apadrinamiento de Venezuela.

El plan prevé que esa vía, destinada a abastecer de petróleo a esta nación sudamericana y a Uruguay, parta de Tarija (Bolivia) en línea recta hasta el puerto Casado, a orillas del norteño río Paraguay, a través de unos 800 kilómetros.

Desde ese punto, la vía seguiría rumbo al sur camino de esta capital y torcerá su destino en forma de ele (L) a Ciudad del Este, 350 kilómetros de aquí.

Este ambicioso proyecto contempla además que el gasoducto atraviese después el puente internacional con Brasil hacia Foz de Iguazú y más tarde hacia el Estado de Río Grande do Sul, con destino a Uruguay.

Durante los debates relacionados con ese asunto, Chávez compartió la experiencia venezolana en materia de gasoductos y el grado de compatibilidad de este proyecto con el encarado junto a Argentina y Brasil.

Como parte de los acuerdos alcanzados en esta cumbre, Duarte ofreció al presidente boliviano el puerto de Casado para que su país lo usufructúe como zona franca y construya en sus áreas, de manera eventual, una refinería para la venta de sus recursos energéticos.