Consultado si esta posición no implica un vuelco en la postura de su país de tratar el asunto de la mediterraneidad en forma bilateral como lo había planteado su gobierno, el ministro de Relaciones Exteriores boliviano dijo: “No sabemos cómo nos va a ir en el espacio bilateral; entonces tampoco podemos excluir la participación de la OEA”.
Frente a la posibilidad de que Chile reaccione rechazando esta actitud como ocurrió en otras ocasiones, Choquehuanca aludió a lo sucedido en 1979 cuando en la Asamblea realizada en La Paz se acordó que el tema marítimo no era únicamente bilateral y se recomendó a Chile y Bolivia iniciar negociaciones para dar un acceso soberano al mar.
“No hay que perder las esperanzas, no podemos ser pesimistas en esto”, dijo.
En todo caso, dejando entrever la intención de llegar a acuerdos directos Chile, el canciller Choquehuanca manifestó que “no nos gustaría dar un dolor de cabeza a la OEA, porque debemos tener la capacidad de resolver nuestros problemas”.
Respecto de la actitud de Chile de ofrecer una agenda sin exclusiones, el ministro boliviano señaló que cualquier diálogo está condicionado a la recuperación de la soberanía marítima a la que aspira el gobierno del Presidente Evo Morales.
En esta materia, se quejó también de que hasta ahora no hay ninguna comunicación oficial de las intenciones de Chile y que sólo se han enterado de algunas ideas expresadas por la Cancillería chilena a través de los medios de comunicación.
Paralelamente, Choquehuanca reiteró la voluntad de su país de asumir la reanudación de las relaciones diplomáticas con Chile apenas comience a tratarse esta agenda sin exclusiones, aunque -dijo- esta decisión debe correr conjuntamente con todas las materias de la agenda, incluida la de la salida al mar.
La nueva postura boliviana será expuesta hoy por el Presidente Evo Morales al Secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, en La Paz.
El chileno Insulza cumplirá este jueves una visita de nuev horas a Bolivia invitado por el presidente Evo Morales.