Bajo esas condiciones, la cotización del West Texas Intermediate (WTI), de referencia en el New York Mercantile Exchange, registró un aumento de 48 centavos (0,7%) y llegó al máximo histórico de 70,88 dólares el barril en los contratos para entrega en mayo.
Similar tendencia se apreció este martes en el International Petroleum Exchange de Londres, donde la calidad Brent alcanzó los 71,98 dólares la unidad (de 159 litros) para marcar así el sexto récord de forma consecutiva.
El mayor resultado del WTI hasta el momento correspondía al 30 de agosto del pasado año, provocado por el impacto del huracán Katrina en la infraestructura petrolera del Golfo de México.
Por otra parte, el Departamento estadounidense de Energía reconoció que en el período de seis semanas finalizado el 7 de abril las reservas comerciales de gasolina cayeron en 7,9%, para colocarse en 207,9 millones de barriles.
A lo anterior se añade el esperado cambio en las normativas para la elaboración de ese derivado, las cuales contemplan el empleo de importantes volúmenes de etanol como aditivo en la elaboración del combustible.
Con esos requerimientos, las refinerías se enfrentan a un entorno complejo para cubrir la creciente demanda de gasolina en el mercado norteamericano.