La enorme cantidad de contendientes (solo 20 para la máxima magistratura y más de dos mil 500 para congresistas y Parlamento Andino) y el conteo manual han hecho extremadamente lento el resultado, que mantiene semiparalizado al país.
Aunque al principio se habló de automatizar el voto, lo cual hubiera brindado celeridad a una campaña calificada como de las más virulentas en la historia republicana peruana, la mayoría de las fuerzas políticas se opusieron a implantarlo.
Luego el Jurado Nacional de Elecciones, la máxima autoridad en la materia, prefirió ahorrarse el dinero de la inversión y prometió seguir el estudio del asunto para implantarlo, tal vez, en los comicios municipales y regionales de noviembre próximo.
Otro elemento a tomar en cuenta en la demora de los resultados de la elección lo ha sido el enorme número de actas observadas por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que sumaron siete mil 787, tres mil 100 de ellas en Lima.
Mientras tanto, los aspirantes por el Partido Aprista Peruano, Alan García, y la lideresa por la Alianza Unidad Nacional, Lourdes Flores, adelantan sus estrategias y hablan de posibles alianzas con vistas a la segunda vuelta (uno de ellos no estará).
Ambos rivales luchan a brazo partido su pase al balotaje, pues la diferencia que los separa es casi milimétrica, dado que es solo de 95 mil 873 votos válidos.
Con el 89,5 por ciento de las actas procesadas (13,16 millones de papeletas electorales) Humala le sacó 731 mil 866 votos válidos a su más cercano perseguidor, el líder aprista.
Sin embargo, García con dos millones 738 mil 249 de electores a su favor no puede sentirse todavía en la siguiente fase, pues Flores le disputa el pase.
La también presidente del Partido Popular Cristiano se mantuvo a menos de un punto porcentual del ex gobernante (1985-1990) con dos millones 642 mil 376 votos y la esperanza de acercarse con el voto del extranjero (que representa más de 400 mil electores).
Con 1,7 millones de votos por procesar, que se reducen a 1,57 si se toma en cuenta que el ausentismo se ha comportado a 10 por ciento, la diferencia entre segundo y tercer lugares es casi de fotografía.
Hasta el momento el más probable es García, pero Flores no está descartada, pues de obtener 6,11 por ciento más de votos lo superaría, dado que la diferencia es de apenas 95 mil 873 votos válidos.
Aunque los principales baluartes de Flores casi han sido computados, sus simpatizantes ponen sus esperanzas en el voto en el extranjero y las actas observadas por la ONPE.
Hasta el momento casi dos millones votaron en blanco o anularon consciente o inconscientemente su boleta, pues son las únicas formas de oponerse al sistema electoral peruano, que obliga a asistir a las urnas.
De no concurrir el elector tendría que gestionar una dispensa en el Jurado Nacional de Elecciones, la máxima autoridad en la materia, o de lo contrario pagar una multa de 136 soles (unos 41 dólares), más de la cuarta parte del salario mínimo en el país.
Mientras tanto la cifra de ausentes creció al reportarse más de 1,59 millones de ciudadanos que no concurrieron el pasado día 9 a los centros de sufragio, lo que representa 10,81 por ciento de las boletas computadas.
La jefa de la ONPE, Magdalena Chú, aseguró que los datos oficiales (una vez resueltas las impugnaciones) se conocerán en otras dos semanas, a finales de este mes.
Al parecer, la solución para dar con mayor rapidez los resultados electorales hubiera sido el voto automatizado de los casi 16,5 millones de peruanos empadronados.