Justo en esta Semana Santa se proyecta, en un Canal del Cable, el Evangelio de Judas: esta vez el traidor se transforma en el único apóstol que comprende la misión del Señor en la tierra. El cristianismo nació en la contradicción, que se llamaba herejías; es Cristo solamente Dios, sostenían los monofisistas; es solamente hombre, sostenían otros; Cristo vino a salvar a los judíos o también a los gentiles? En los evangelios llamados apócrifos, de Tomás, Felipe, Magdalena y Judas, hay muchos aspectos de la vida de Jesús que contradicen los evangelios canónicos, (los de Mateo, Lucas, Marcos y Juan), por ejemplo, María Magdalena sería la discípula predilecta del Maestro y Jesucristo habría protagonizado una revolución gálica. Para entender el evangelio de Judas es necesario conocer la secta de los gnósticos – gnosis quiere decir saber, conocimiento -, quienes despreciaban el cuerpo y la materialidad, buscando la sabiduría en el mundo del neoplatonismo y la cábala judaica, por eso, Judas ayuda a Cristo a abandonar la repugnante y esclavizante vida corporal, para que llegue a la perfección del espíritu.