Si la voz es tan amplia y ambigua que permite incorporar personajes corruptos e inmorales, no extraña el descrédito de la misma, cuyo resultado son los altos indices de abstención. Aunque ya veremos eso no supone problema alguno para la definición lingüística de democracia representativa. Sirva un ejemplo expuesto en otra ocasión: en Italia, el trabajo de Manos limpias por casos de corrupción: en 1992 hubo un total de 6 mil 59 imputados, entre los cuales 438 eran diputados y senadores de un total de novecientos, 873 empresarios, mil 373 empleados de partidos políticos, 978 funcionarios públicos y 2 mil 993 personas en prisión preventiva. En 1994 se procesaron a dos tercios del parlamento italiano. Pero la institución siguió incólume. Como respuesta, en 1995 se despenalizaron las acciones corruptas. En las elecciones de 2001 hay 24 diputados electos que ya habían sido condenados en sentencia firme por corrupción, de ellos 23 pertenecen al partido de Berlusconi y como dato complementario, de los 61 diputados en juego en la región de Sicilia, todos lo fueron para ese partido. En todo el llamado mundo libre, que no democrático, encontramos casos no menos graves. Incorporan jueces que prevarican, generales de ejército que cometen tortura, banqueros, políticos, empresarios o cardenales pederastas, traficantes de mujeres, droga, lavado de dinero, niños, maltratadores. En Chile miembros del gobierno de Pinochet y por tanto cómplices de crímenes de lesa humanidad siguen en el parlamento. En todos los países del primer mundo: Francia, Gran Bretaña, Holanda, Alemania, Suiza entre otros otros hay representantes electos acusados de prácticas corruptas. Los escándalos son continuos. Sin embargo se ufanan de serlo y ninguno renuncia. Sus países figuran son estadísticamente democracias consolidadas. en los índices de democracia, según credibilidad y calidad de las instituciones en los puestos mas altos. Cuando ello sucede solo cabe concluir: la democracia no identifica comportamientos humanos. La definición se constriñe a una realidad virtual y sintetiza un ritual suficiente para satisfacer su enunciado.
Al ser representación simbólica de ordenes institucionales se legitima por otros medios. La democracia se identifica con edificios, sillones vacíos, coronas regias, parlamentos, bandas presidenciales, ordenadores, urnas, votos, censos y padrones electorales. Se representa en la división de poderes, defensores del pueblo, del menor, de las mujeres. Se pueden adicionar cuantas categorías quieran. Ministerios, dependencias, configurar nuevas técnicas cualitativas o cuantitativas. Incluso las libertades públicas y privadas, de reunión, asociación y expresión adoptar nuevas maneras acorde las tecnologías. La democracia informática o democracia digital. Categorías mas acorde con una tertulia televisiva o congresos de avispados, que los hay. Pero la fábrica de elaboración de democracia representativa continua trabajando, no deja nada fuera de control. Mientras otros discuten sobre la sociedad de la información, si la democracia debe ser digital o informática, los hacedores del orden sistémico proceden a dar una vuelta de tuerca. Descartada la democracia como forma de vida. Es necesario trasmutar la noción de bien común que la acompaña. Ahora expresa una acción represiva en manos del poder político. Debe interpretarse como un obedecer, cumplir y acatar la ley en beneficio de la razón de estado. El bien común es ante todo disciplina dentro del orden. Bienvenido el Gran hermano. Se trata no de ciudadanos, sino operadores sistémicos que actúan en el marco de una economía de mercado. Consumidores recurrentes. Sumisión y control en el interior de un Estado totalitario cuyos dispositivos de seguridad garantizan no el monopolio, sino el uso de la violencia para reprimir las luchas democráticas. Así se cierra el círculo de la democracia representativa. Sus principios básicos son los siguientes: Primero se aísla y se desvincula de la práctica. Desparece el sujeto y se desarticula la ciudadanía política. Se Inicia un proceso de despolitización. A continuación su análisis se torna autorreferencial. El paso siguiente en universalizar el concepto y perder el carácter temporal del hecho democrático. Sin tiempos, no han propuestas, alternativas, ni sujeto político. Su definición se hace neutral y su valoración objetiva. Se configura como un conjunto de reglas de juego donde se habla de mayorías y minorías, poliarquías, consensos, alternancias, estabilidad, elecciones, etcétera. De tal manera se puede adjetivar como inadjetivable. Emerge como un acto de regulación normativa. Conjunto procedimientos que permiten mantener el funcionamiento de las instituciones del Estado por medio de la elección de una élite que gobierna. La democracia termina siendo una técnica procedimental para elegir élites que administran y gestionan la razón de estado. De esta forma se presenta como un modelo. Por ello se puede descomponer haciendo posible cualquier combinación de partes. Piensese en Haití. Los votos pasaron de la basura y los estercoleros a ser sumados a la primera mayoría relativa y evitar una segunda vuelta. En eso consiste la democracia representativa. Ese es su valor intrínseco. Técnica electoral. Mayorías y minorías, votos nulos, blancos. Listas abiertas, cerradas. Abstención. El aval internacional, aprobó dicha solución como esencia del valor de la democrática mundial.
Por ello, lo primero es rescatar el concepto de democracia y no permitir que el pensamiento neoliberal y el capitalismo se apropie de su definición e indique el itinerario del debate. La lucha teórica es una lucha política y en ella la guerra por la palabra es fundamental. No podemos dejar que el concepto de democracia pierda el valor estratégico, forma parte de un proyecto de sociedad anticapitalista, con dignidad , justicia social y paz. La democracia es una práctica social, una forma de vida. Si no se ejercita no existe. Articula conflictos, disenso. Asume la radicalidad de la diferencia no la igualdad. Es un poder constituyente, se expresa como una realidad contingente y sufre involuciones. La democracia es una práctica plural de control y ejercicio del poder desde el deber ser del poder. De aquí su componente ético irrenunciable. Su explicación se relaciona con sus consecuencias. En eso consiste ser demócrata. asumir la responsabilidad de los actos que se realizan. No hay eximentes. En democracia no se puede hacer lo que se quiere. Es un proyecto político fundado en la ciudadanía plena, en la construcción del bien común entendido como la vivencia de la acción del yo ciudadano. Es un mandar obedeciendo. Construye ciudadanía. Hoy se ve en la experiencia de las juntas del buen gobierno. Leyes buenas, justas y que se cumplan. Se piensa globalmente en todos los ordenes, el político, el social, económico, cultural, étnico y de genero. No es procedimiento, aunque lo requiere. Es una propuesta política donde se trata de desplegar todas las facultades del ser humano. Sin sellar a ser , no se puede vivir en democracia. Su relación con el poder, deviene de como ejercerlo y practicar la ciudadanía. No es lo mismo representación democrática que democracia representativa. No de un estatus concedido por el estado, es una existencia en la alteridad y la diferencia. Hoy se concreta como señala la Sexta Declaración de la Selva Lacandona en una lucha por el techo, la tierra, el alimento, la salud, la educación, la información, la cultura, la independencia, la justicia, la libertad y la paz. Sin ello tampoco espacio para la un proyecto democrático ni para la dignidad humana. Por ello la rebeldía democrática es parte de la otra campaña y expresa la necesidad de pensar la democracia desde los valores éticos y de compromiso con la defensa de la humanidad y de un proyecto transformador que no se hace declamando la democracia, sino construyendo alternativa. Su valor estratégico la convierte en una propuesta de futuro. Desconocerla, ignorarla, no debatirla o despreciarla es realizar una acción inquisitorial propia de quienes tienen miedo al debate democrático. Democracias sin demócratas.