Beirut.- La fuerza aérea israelí bombardeó hoy con aviones F-16 el norte de Gaza, ya convertido en un polígono de acciones contra la resistencia palestina. Los atacantes destruyeron un edificio que se hallaba a medio construir desde el inicio de la Intifada de Al Aqsa, levantamiento popular desatado en septiembre de 2000. El ejército hebreo y fuentes de la seguridad palestina confirmaron el hecho. Tel Aviv pretende justificar esas acciones, al decir que los activistas de la resistencia a la ocupación disparan misiles de confección artesanal Al Kassam contra localidades israelíes.
Así, los militares dicen que optaron por crear con fuego una zona de seguridad en el área desde donde supuestamente se lanzan los cohetes.
No obstante, organizaciones palestinas denunciaron que los bombardeos trascienden los espacios anunciados y dañan a poblaciones civiles e instalaciones citadinas.
Se informó que también los aviones de combates israelíes atacaron a una importante instalación deportiva palestina, a la cual ocasionaron serios daños materiales.
En estas jornadas, el ejército la volvió a emprender contra la Franja de Gaza, pese a su retirada de allí hace leargos meses a tenor del Plan de Desconexión, del ex primer ministro Ariel Sharon.
Durante los últimos días las tropas israelíes volvieron a la práctica de los asesinatos selectivos, con el de Abu Yusuf Al Guga, comandante de los Comités de Resistencia Popular.
En los últimos dos días, Israel atacó con medios aéreos, marítimos y terrestres zonas supuestamente dedicadas al entrenamiento de la insurgencia, pero también contra puentes y carreteras.
Según observadores, las operaciones bélicas de ese tipo respaldarán las decisiones políticas -arbitrarias o no- que se propone ejecutar el nuevo partido israelí en el poder, el Kadima.
El triunfo de esa organización en las elecciones del pasado martes se sustenta en un programa que incluye dotar a Israel unilateralmente de una frontera definitiva con un entorno seguro.