Insiste Estados Unidos en doctrina de “ataques preventivos”

Washington.- El gobierno del presidente George W. Bush persiste hoy en su controversial doctrina de ataques preventivos, según la cual se atribuye el derecho a bombardear e invadir un país, sin que Estados Unidos sea previamente agredido. El concepto aparece reactivado en la nueva versión de la Estrategia de Seguridad Nacional, que será divulgada este jueves. De acuerdo con el documento, al cual hacen referencia influyentes diarios norteamericanos, Washington identifica a Irán como su principal adversario.


“No afrontamos ningún desafío mayor que el de un solo país, Irán”, indica el texto de 48 páginas, que será presentado por el consejero de Seguridad Nacional, Stephen Hadley.

Según la estrategia, y tras el alegado principio de autodefensa, la Administración Bush no descarta el empleo de la fuerza antes de que ocurran ataques contra territorio estadounidense, incluso aunque existan dudas sobre la presunta agresión del adversario.

“Cuando las consecuencias de un ataque con armas de destrucción masiva son potencialmente tan devastadoras, no podemos quedar quietos mientras se plasmen peligros graves”, indica.

El documento no sólo identifica a Irán como posible blanco de un ataque preventivo del Pentágono, sino también a Corea del Norte, Siria, Cuba, Bielorrusia, Birmania y Zimbabwe.

Al asumir su segundo mandato en enero de 2005, Bush anunció que su gran meta sería extender la libertad y la democracia (al estilo de Estados Unidos) en el mundo y poner fin a las tiranías en el orbe.

Muchos analistas y medios de prensa, tanto en territorio norteamericano como en ultramar, percibieron en esas palabras un cambio en la Estrategia de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, que mantenía como eje la llamada lucha contra el terrorismo.

Apreciaron con toda claridad un movimiento de la Administración Bush hacia posiciones más conservadoras y hegemónicas.

A la sazón, el diario Los Angeles Times criticó el discurso, al considerarlo una muestra de la peligrosidad de la agenda que impulsan los republicanos, puesta de manifiesto en la Estrategia de Seguridad Nacional que hoy sale a la luz.

En un editorial, el rotativo manifestó estar muy asustado ante lo que llamó “la nueva doctrina”, cuya aplicación pudiera llevar al país a “cruzadas sangrientas y desesperadas” que podrían fomentar el terrorismo en lugar de combatirlo.

Similares preocupaciones expresaron los periódicos The New York Times y The Washington Post, aunque medios conservadores como The Washington Times mostraron simpatías con la filosofía mesiánica enunciada por el gobernante.