Testimonios de iraquíes torturados

“He perdido  un año y medio de mi vida”. Ex detenido en Irak. 43 años. Tiene tres hijas. Fue liberado en septiembre de 2005. Asegura que fue sometido a malos tratos durante su detención por las tropas de Estados Unidos. “Me ataron las manos a la espalda con un cable. Había un instrumento con una cadena  enganchada al techo. Cuando lo encendieron, la cadena me levantó hasta el techo. Como las manos estaban atadas a la espalda, era incluso más doloroso (…) Después me echaron agua y me produjeron electroshocks. Me conectaron la corriente a las  piernas y a otras partes del cuerpo. (…) La primera vez que me dieron electroshocks me desmayé durante 40 segundos o un minuto. Sentí como que me caía desde un edificio. Tenía dolor de cabeza y no era capaz de andar.

 

El interrogador decía: Es mejor que confieses que has llevado a cabo actividades terroristas si quieres salvar la vida. Respondí que no estaba involucrado en ese tipo de actividades y que tenía problemas de corazón. (…) Después me obligaron a confesar delante de una cámara. Hacían preguntas alegando que yo era un terrorista pero ni siquiera me daban la oportunidad de replicar. Simplemente afirmaron que yo era un terrorista.(…)”
 
Ali Omar Ibrahim Al-Mashhadani,  un cámara de 36 años de edad de la agencia de noticias Reuters,  fue arrestado el 8 de agosto de 2005 en Ramadi por fuerzas norteamericanas.  El responsable de la agencia, David schlesinger, protestó por esta decisión, ya que su empleado se encontraba detenido sin que se hubieran presentado cargos en su contra: “Estoy consternado y horrorizado porque le han detenido y no le han permitido tener acceso a un proceso legal, a un abogado o la visita de su familia”. A pesar de su protesta,  las condiciones del detenido no mejoraron.  Su familia  lo visitó por primera vez el 7 de Octubre de 2005 en la prisión de Abu Ghraib. El mismo día fue transferido a Camp Bucca.  Fue puesto en libertad a mediados de enero de 2006 sin haber tenido cargos en su contra, pruebas que demostraran que había participado en algún crimen o el derecho a un juicio justo.
 
Karim R., un imam de 47 años, fue detenido y torturado en dos ocasiones, primero por las tropas de Estados Unidos en 2003 y después por las tropas iraquíes en 2005. En ambos casos fue liberado sin cargos.
 
Majbal Adnan Latif al-Alawi, de 39 años, su hermano Ali Adnan Latif al-Alawi, de 35 años,  y Aidi Mahassin Lifteh, de 30 años, murieron bajo custodia el 12 de febrero de 2005 después de haber sido detenidos por la policía iraquí en el barrio bagdadí de Zafaraniya. Sus cuerpos presentaban señales de tortura. Presuntamente eran miembros de la milicia chií Organización Badr.
 
Jalida Zakiya, un ama de casa de 46 años de Mosul, fue detenida por el cuerpo especial de la policía iraquí denominado “Brigada Lobo”. En febrero de 2005 apareció en la televisión iraquí Al-Iraqiya declarando que había ayudado a un grupo armado. Después retiró esta confesión y dijo que había sido obligada a hacerla. Presuntamente miembros de la “Brigada Lobo” la azotaron con un cable y la amenazaron con ser sometida a abusos sexuales. 
 
El 12 de mayo de 2005 cuatro palestinos residentes en Irak, Faraj Abdulá Mulhim (41 años), Adnan Abdulá Mulhim (31 años), Amir Abdulá Mulhim (26 años) y Masud Nur al-Din al-Mahdi (33 años), fueron detenidos por la “Brigada Lobo” de la policía iraquí y torturados. Los detuvieron como sospechosos de haber perpetrado un ataque con bomba en Bagdad, acusación que ellos negaron. Dos días después aparecieron en la televisión Al-Iraqiya admitiendo la autoría del atentado, pero mostrando signos evidentes de haber sido golpeados. En julio de 2005, cuando tuvieron acceso a un abogado, retiraron sus confesiones y afirmaron que los 27 días que  estuvieron bajo custodia de la “Brigada Lobo” habían sido sometidos a torturas sistemáticas: les golpearon con cables, les aplicaron descargas eléctricas, les quemaron con cigarrillos  en la cara y les pusieron en una sala con agua en el suelo mientras pasaban corriente eléctrica. Señalaron que en una ocasión un militar de Estados Unidos estaba presente en los interrogatorios.  También afirmaron que fueron obligados bajo tortura a firmar confesiones de su responsabilidad en otros cinco atentados en Bagdad. A pesar de que la legislación iraquí señala que un detenido debe comparecer ante un juez dentro de las 24 horas después del arresto, los cuatro palestinos sólo comparecieron ante un juez el 26 de julio de 2005. A principios de 2006 todavía seguían detenidos.
 
Hussein Mutar fue detenido bajo sospecha del robo de un coche por fuerzas estadounidenses. Fue torturado durante su internamiento en Abu Ghraib en Noviembre de 2003. Fue llamado a declarar frente a la corte militar de Texas en enero de 2005. Hussein Mutar se identificó a sí mismo como uno de los prisioneros en una fotografía tomada por un militar estadounidense en la prisión en la cual se mostraba a varios hombres desnudos forzados a tumbarse uno encima de otro. “Al principio no  podía  imaginar que esto pudiera ocurrir. Deseaba mi muerte, que podría matarme, porque nadie allí pararía lo que estaba sucediendo”.
 
En septiembre de 2004, un primer Teniente del ejército de  Estados Unidos fue juzgado por el consejo de guerra con cargos que incluyen la conspiración, el homicidio involuntario y la obstrucción de la justicia.  El caso implicó incidentes sucedidos el 5 de diciembre de 2003, cuando un ciudadano iraquí fue detenido y recibió malos tratos en el río Tigris cerca de Balad, y el 3 de enero de 2004 en el cual fuerzas norteamericanas propinaron palizas y malos tratos a dos detenidos iraquíes en un puente en el Tigris cerca de Samarra.  Uno de los detenidos, de 19 años, Zaidoun Hassoun, se ahogó en el último incidente.  El teniente hacía frente a una sentencia máxima de 29 años de prisión. Fue condenado a 45 días siguiendo un consejo de guerra de dos días en Fort Hood, Texas, el 14 y 15 de marzo de 2005.
 
El 23 de enero de 2006 un tribunal de Estados Unidos condenó a un interrogador del ejército norteamericano a pagar 6.000 dólares de su sueldo durante cuatro meses, a recibir una reprimenda formal y a pasar 60 días restringidos en su hogar, oficina e iglesia por la muerte de ‘ Abd Hamad Mawoush; un general del ejército iraquí durante el gobierno de Saddam Hussein que murió después de ser interrogado y bajo custodia estadounidense en Al Qaim, al noroeste de Bagdad el 26 de noviembre de 2003. 
 
El general británico Lord Goldsmith anunció en julio de 2005 que cuatro soldados británicos serían apartados de sus responsabilidades por la conexión con la muerte de Ahmed Jaber Karim ‘ Ali, uno de cuatro hombres detenidos bajo sospecha de saqueo en mayo de 2003 en Basora.  Se ha denunciado que las fuerzas británicas golpearon a los sospechosos y después se les infringieron malos tratos en el canal de Shat Al-Basra, provocando que Ahmed Jaber Karim ‘ Ali se ahogase. 
 
En enero de 2006, Amnistía Internacional recibió un mensaje enviado por el hermano de una persona detenida durante al menos dos años en Irak. “Gracias por la preocupación sobre mi hermano. No se han presentado cargos ni hay avances sobre el desarrollo de su caso. Es muy difícil visitarlo porque está ahora en Basora y hay muchos problemas para ir allí.  Es muy difícil conseguir el  permiso de los soldados americanos para visitarlo. Mi hermano está detenido y no sabemos de qué le acusan. No sabemos qué pruebas tienen contra él y sólo esperamos volver a verlo”.
 
Kamal Mamad Abdullah al –Jibouri,  de 43 años de edad ex soldado, casado y con hijos, está detenido y en prisión desde hace dos años sin que se hayan presentado cargos contra él y sin que se le haya celebrado un juicio. Fue detenido el 5 de febrero de  2004 por tropas norteamericanas en la ciudad de Al-Khusum. Estuvo detenido en  Abu Ghraib y después fue transferido a Camp Bucca, cerca de Basora en mayo de 2005. Desde que llegó allí, sus familiares apenas han podido visitarle. Dos familiares de  Kamal Mamad , ambos de 40 años,  fueron también detenidos por las tropas norteamericanas el 5 de Febrero de 2004 en Al-Khusum.  Continúan detenidos  sin que se han presentado cargos contra ellos o pruebas que demuestren que están implicados en algún crimen y tampoco se les ha celebrado ningún juicio.  
 
Hillal Abdul Razzaq Áli al-Jedda,  ciudadano de 48 años con doble nacionalidad de Reino Unido e Irak  fue arrestado  en casa de su hermana en Bagdad el 10 de Octubre de 2004  por tropas norteamericanas,  acompañadas por fuerzas de seguridad iraquíes.  Según su testimonio, durante su arresto fue golpeado, sometido a malos tratos, encapuchado, esposado y le golpearon causándole mucho dolor.  Fue trasladado al aeropuerto de Bagdad y allí fue llevado ante fuerzas del Reino Unido y transferido a Shu´aiba  un centro de detención temporal, cerca de Basora. Durante al menos 28 días, estuvo recluido solo en una celda minúscula y mal ventilada. Su familia fue informada de su paradero 33 días después de su detención. 
 
Mandel al-Jamadi fue detenido por las tropas norteamericanas e internado en  Abu Graib,  donde murió el 4 de Noviembre de 2003 sin que hubiera registro oficial de ello. Información posterior obtenida  por la organización  “American civil liberties Union” sugiere que  Mandel Al-Jamadi murió por problemas de respiración posiblemente causados durante su interrogatorio.