Este 7 de febrero se celebrarán elecciones presidenciales y legislativasen Hatí. De ser necesaria, la segunda ronda electoral se llevará a cabo el 14 de marzo.Así, al menos, lo establecen las reglas, aunque la realidad es muy distinta.Veamos: El país tiene una presidencia interina, ejercida por Gerard Latorture desde que hace dos años, en febrero de 2004, el entonces presidente Bertrand Aristide se fugó de la isla compartida con República Dominicana y se exilió en Sudáfrica.
Estas elecciones debieron celebrarse el pasado día 8 de enero, pero la desorganización obligó a posponerlas. Cientos de votantes no saben todavía dónde tienen que depositar su papeleta, y muchos de los que ya lo saben, tendrán que recorrer muchos kilómetros para poder ejercer su derecho.
La Organización de los Estados Americanos que dirige el chileno José Miguel Insulza, ha expresado su profunda preocupación por la inestabilidad del país, envuelto en una espiral de inseguridad y miseria.
El general chileno, Eduardo Aldunate, es el segundo al mando de la Misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití.Otro chileno, el embajador Juan Gabriel Valdés, representa al secretario geberal de Naciones Unidas, Kofi Anna en Puerto Príncipe.
La misión de cascos azules fue enviada a Haití para mantener la paz después de los disturbios que siguieron al derrocamiento del presidente Jean Bertrand Aristide en 2004.
La fuerza de paz, que consta de 7.500 soldados, ha sido el blanco de críticas. Hay quienes consideran que no han sido capaces de frenar la creciente violencia. Debido a la inseguridad, las elecciones presidenciales han tenido que ser aplazadas ya cuatro veces.
Inicialmente estaban programadas para realizarse el 13 de noviembre y luego postergadas sucesivamente al 20 de noviembre, el 27 de diciembre y el domingo 8 de enero.
A finales de diciembre, dos funcionarios de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la esposa de uno de ellos fue secuestrada en la capital haitiana. En Puerto Príncipe se registraron 79 secuestros en el mes de diciembre.
Ayudar a Haití es complicado debido a su pobreza, las dictaduras y la esclavitud en su historia. También por el dominio francés y estadounidense.
En Haití la esperanza de vida no supera los 50 años, el 70 por ciento de la población vive por debajo de la línea de la pobreza y más de la mitad de la población no sabe leer ni escribir. Son 9 millones de habitantes de origen africano que viven en 21 kilómetros cuadrados que sobreviven con un presupuesto que en un 70 por ciento proviene del exterior. El 98 por ciento del bosque está deforestado.
¿Cuál puede ser hoy la solución en Haití?. Hay dos cosas importantes. Diálogo nacional y desarme. Hay muchas armas, no solamente en manos de los jóvenes desempleados en zonas pobres, sino también de ex militares que se mezclan con la policía.
Haití puede formar un sistema político mas fuerte, empero, para las elecciones de mañana hay 35 candidatos presidenciales y hay más de 43 partidos políticos.
Si la comunidad internacional da mucho apoyo y no hay capacidad de recibirlo, entonces crece la corrupción. Por lo tanto, dar dinero y fondos a Haití es complicado. Aunque Naciones Unidas tiene previsto quedarse más tiempo en Haití, la ONU tiene que actuar de manera más planificada y sistemática.
La violencia crece y ojalá que esto no retrase nuevamente estos comicios que, de posponerse, podría traer consecuencias insospechadas.