Reacción mundial al triunfo de Hamas

Las encuestas pronosticaban una gran presencia del movimiento radical Hamás en el parlamento en su primera participación en las elecciones, incluso su entrada en un Gobierno dirigido por Al Fatah, pero no se preveía en absoluto que pudiera ganarlas y hacerse con el poder. Las elecciones legislativas palestinas fueron transparentes y en calma, concluyó hoy el ex presidente estadounidense Jimmy Carter, que dirigió un equipo de observadores internacionales.

La sorpresiva victoria del Movimiento radical Hamás en los comicios de ayer en los territorios palestinos, supone un serio revés para el proceso de paz con Israel e incluso la propia superviviencia de la Autoridad Palestina.

La sola posibilidad de que los radicales entraran en el Gobierno como socio minoritario de Al Fatah ya suscitaba el rechazo de la Unión Europea, que paga los sueldos de los funcionarios palestinos, de EE UU y de Israel.

Los propios líderes de Hamás, Ismail Hania y Mahmud Zahar, adelantaron que la victoria de su partido tendrá consecuencias internacionales sin precedentes para el proceso de paz.

 Nuestra victoria es una lección a la comunidad internacional, y cambiará la actitud de Israel, los países árabes y Occidente hacia el conflicto palestino israelí, dijeron.

Ni Washington ni Tel Aviv están dispuestos a negociar nada con un grupo al que consideran terrorista y que tiene entre sus objetivos la destrucción del Estado de Israel.

 No trataremos con quiere destruir Israel, replicó hoy en la Casa Blanca, el presidente George W. Bush, al responder a una pregunta sobre el triunfo de Hamás en las elecciones legislativas palestinas.

 La Unión Europea avisó hoy mismo que trabajará con el nuevo Gobierno palestino siempre que sea pacífico y el secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan, ha dicho que para entrar en el Gobierno, Hamas debería desarmarse.

 El Gobierno israelí, dirigido de forma interina por Eehud Olmert, reunió a su Gabinete este jueves para estudiar las consecuencias de la victoria de Hamás. Olmert, en todo caso, declaró que descarta cualquier diálogo con un Gobierno que cuente entre sus miembros a Hamás.