El Banco Central estimó en 6,3% la expansión de la economía chilena en 2005 y además fijo en un rango de entre 5,25% y 6,25% su proyección de aumento del Producto Interno Bruto (PIB) para el 2006. El Instituto Emisor había proyectado en septiembre pasado un crecimiento 2005 de entre 6 y 6,5 por ciento. En su Informe de Política Monetaria difundido este miércoles, el Banco Central, proyectó también una inflación acumulada a diciembre 2006 de 2,7 por ciento y la demanda interna en 6,6 por ciento.
Si bien el Central estima un valor promedio del barril de petróleo WTI menor al actual de 59 dólares, no descarta que este pueda ser mayor en el mediano plazo.
El documento afirma que la evolución de la macroeconomía continúa indicando que el actual ciclo económico expansivo no ha comprometido la estabilidad de precios: “La actividad, el gasto y el empleo siguen creciendo aunque la tendencia inflacionaria y las expectativas de inflación, que subieron luego del incremento del precio de los combustibles en los meses recientes, han vuelto a 3%”, el centro del rango meta del Instituto Emisor.
En el ámbito internacional, las perspectivas para la economía internacional han mejorado en los últimos meses. El crecimiento global se ha fortalecido, al igual que los términos de intercambio, gracias a que el precio del cobre se mantiene en niveles récord. El precio del petróleo se ha situado algo por sobre US$60 el barril, por debajo de los elevados niveles vistos hacia fines de agosto por el impacto de los huracanes en el Golfo de México. Los incrementos de la inflación en las principales economías desarrolladas también han mostrado hasta ahora un carácter transitorio, asociado al comportamiento de los combustibles, mientras las condiciones financieras para economías emergentes se mantienen favorables.
Escenarios de riesgo
Según el Informe, en el ámbito internacional los riesgos asociados a un deterioro abrupto de las condiciones financieras globales, por mayores presiones inflacionarias en países desarrollados o por alzas inesperadas de las tasas de interés de largo plazo y de los premios soberanos, parecen algo más atenuados que hace unos meses. El financiamiento del déficit de la cuenta corriente de Estados Unidos se aprecia algo menos riesgoso, apoyado por un mercado financiero bien desarrollado y abundantes recursos provenientes en su mayoría de países exportadores de productos básicos y de Asia. En la medida en que la economía estadounidense siga con un alto dinamismo se reduciría la probabilidad de un ajuste abrupto y desordenado del desbalance global de gastos.
El Informe también afirma que no se puede descartar que el favorable ciclo del precio del cobre se prolongue y se acentúe más que lo estimado. Siguen presentes los riesgos globales geopolíticos y de terrorismo y no se descartan efectos negativos de la gripe aviar en el crecimiento, especialmente de Asia. El alto precio del petróleo mantiene riesgos de una menor actividad mundial, ya que no se descarta que dicho precio pueda ser mayor al actual.
Respecto de Estados Unidos, el Informe advierte que el ajuste del precio de los activos inmobiliarios podría disminuir el consumo privado, lo que le quitaría dinamismo a la economía mundial. También informa que los mercados se muestran cautelosos respecto de las perspectivas de algunas economías de América Latina, lo que ha generado incrementos del premio soberano y un deterioro de variables financieras en algunos países de la región.