Entre Bolivia y Chile existe una gran potencialidad que podría desarrollarse, si el Gobierno de Santiago concediese soberanía marítima a los bolivianos, afirmó este miércoles el vicepresidente electo del país altiplánico, Alvaro García Linera. La restitución de un acceso al océano Pacífico para Bolivia abriría un amplio espacio de integración chileno-boliviana, en muchos ámbitos, dijo el compañero de fórmula de Evo Morales en las elecciones generales que el líder socialista ganó por mayoría absoluta el 18 de diciembre.
Según García Linera, el tema del mar abriría una compuerta de muchas otras cosas, como la integración energética, el suministro de agua y energía eléctrica, la creación de polos de desarrollo conjuntos, procesos de exportación y empresas, así como una mayor articulación cultural y académica.
Con Chile hay un enorme potencial de integración, de mutuo apoyo, señaló el vicepresidente electo boliviano a la prensa local, pero insistió en que la llave para lograr ese nivel de relación sigue siendo la reintegración de una franja marítima.
Este paso es también una condición impuesta por el próximo Gobierno de La Paz para restablecer las relaciones diplomáticas bilaterales a nivel de embajadores, interrumpidas en 1978 precisamente por el contencioso derivado de la pérdida de 120.000 cuadrados de territorio en la costa del Pacífico en una guerra librada en el siglo XIX.
Vamos a trabajar con cualquier gobierno, vamos a respetar la decisión soberana del pueblo chileno, dijo al comentar los comicios del domingo en Chile. Evo Morales asumirá la Jefatura de Estado en Bolivia el 22 de enero y a su lado tendrá a García Linera en la vicepresidencia, condición que le asegura también la titularidad del Congreso.
