EE.UU.: Ira ante nueva ley migratoria

La aprobación del proyecto que contiene drásticas medidas para contener y penalizar el flujo migratorio hacia Estados Unidos desató este sábado una andanada de críticas de sectores que apoyan a los inmigrantes, quienes la calificaron como “una propuesta inaceptable, ineficiente y punitiva”, “una barbaridad” y “una ley de miedo”, que además representa “una repugnante mancha negra en la historia de Estados Unidos”. Los drásticos cambios en el tema migratorio culminaron el viernes por la noche, con la autorización de la Cámara Baja de la ley HR4437, que prevé el reforzamiento de la seguridad fronteriza y la construcción de una tercera valla metálica con México.

Un día antes se aprobó la construcción de una tercera valla metálica en por lo menos mil kilómetros de la frontera con México, en los estados de Arizona, California, Texas y Nuevo México.

El proyecto de ley, que será sometido al Senado en febrero o marzo próximo, convierte en delito penal la presencia indocumentada de cualquier persona en Estados Unidos.

Así, la llamada Ley de Protección Fronteriza, Antiterrorismo y Control de la Inmigración Ilegal” penalizará la presencia de 11 millones de indocumentados que radican y trabajan en este país, y cuyo encarcelamiento o deportación masiva llegaría a costarle casi 230,000 millones de dólares a Estados Unidos.

“Esta ley va ser una mancha negra en la historia del país, igual que lo fue la ley de exclusión de los inmigrantes chinos, a comienzos de 1917”, declaró Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición de Los Angeles para los Derechos de los Inmigrantes (CHIRLA).

En aquellos años, una ley aprobada por el Congreso impedía que cualquier ciudadano chino ingresara a Estados Unidos.

“Para mí es repugnante lo que han hecho en la Cámara Baja”, dijo Salas. “[En el Congreso] se han dejado lidiar por gente antiinmigrante y por los conservadores sociales”.

En el debate del viernes se incluía además negar la ciudadanía a los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en esta nación. La medida no fue sometida a votación por la oposición de republicanos moderados.

“Este tipo de leyes nos retrasa como país, porque además, entidades como CHIRLA podría ser considerada como ayudantes de coyotes o criminales que trafican con indocumentados”, dijo la activista. “Lo mismo sucedería con las iglesias o quienes desean llevar a cabo un trabajo humanitario en favor de los inmigrantes”.

Otras reacciones

“Nosotros queremos verdaderas soluciones. Esto es una barbaridad”, dijo Michele Waslin, directora de Investigación en Políticas de Inmigración para el Consejo Nacional de La Raza (NCLR). “No resolverá ningún problema y solamente va a dañar a las comunidades y a la [propia] economía estadounidense”.

Waslin aceptó que, aunque el daño está hecho, “ahora tenemos que ir al Senado”.

“Esta propuesta como está, jamás será ley”, vaticinó Waslin. “[Los congresistas] la reciben en una semana y la aprueban a la siguiente, sin análisis ni estudio, en un debate o una audiencia seria”.

Agregó que el pueblo estadounidense sabe que hay un problema con la inmigración indocumentada y quiere una solución.

“Pero no nos la han dado, sino sólo esta barbaridad”, criticó la experta de NCLR. “Estoy sorprendida de que la Casa Blanca haya respaldado esta propuesta, porque semanas atrás el presidente [George W. Bush] dijo que quería una reforma comprensiva… y nadie lo entiende”.

Arnoldo García, dirigente de la Red Nacional Pro Derechos de Inmigrantes y Refugiados, con sede en Oakland, señaló que en Estados Unidos, con la aplicación de nuevas leyes se señala a los inmigrantes como “chivos expiatorios” en la guerra contra el terrorismo.

“Hemos atestiguado los efectos devastadores del miedo, del racismo y la xenofobia en nuestras comunidades de inmigrantes y refugiados”, indicó García. “Rechazamos todas las propuestas del Congreso que aumentan la aplicación de la ley en el interior [del país] y en la frontera con México”.

Tras la aprobación, Bush elogió a los congresistas por certificar la iniciativa, y aseguró que Estados Unidos es una nación construida sobre el estado de derecho.

“Esta iniciativa nos ayudará a proteger nuestras fronteras y a combatir la entrada ilegal a Estados Unidos”, dijo el mandatario, que se ha involucrado en un escándalo de espionaje contra civiles de esta misma nación.

Giovanni Bizzotto, párroco de la iglesia italiana de San Pedro y San Conrado, de Los Angeles, fue enfático al señalar que “estamos jodidos todos”.

“[Ayer] hoy he celebrado algunas misas, pero no me pude concentrar por todas estas iniciativas que afectarán a los indocumentados y a ciudadanos que ayudan a los inmigrantes”, dijo el prelado.

Bizzotto, también integrante del comité Paz y Justicia de la Arquidiócesis de Los Angeles, subrayó que con la HR4437, la Cámara Baja “ha pasado un momento triste y vergonzoso… nos preguntamos hasta dónde nos va a llevar esta Administración [del presidente George W. Bush]”.

El sacerdote recordó que Estados Unidos es una tierra de inmigrantes y quienes arriban a esta nación sólo buscan un mejor porvenir para ellos y sus hijos.

“Ellos no son terroristas, pero, aunque después de que nos dan mucho y se sacrifican con el sudor de sus frentes, les pagamos con esta ley”, dijo. “Esta nación, que supuestamente se define como cristiana, con este tipo de leyes sólo crea temor”.

La decepción por los resultados guió a cuatro poderosas organizaciones nacionales, a enviarle una carta al presidente Bush, donde le expresan su “decepción”.

La misiva expresa que los grupos están “pasmados y tristes” por la declaración de la Casa Blanca por su fuerte apoyo a esta iniciativa, la cual catalogan de excesivamente “severa y punitiva”, y que además, no resolverá ninguna de las preocupaciones actuales respecto a la inmigración.

Estos grupos también indican que este proyecto de ley socava tanto el propio interés del Presidente en promulgar una reforma comprensiva de inmigración, como los recientes esfuerzos del presidente del Comité Nacional Republicano (RNC), Ken Mehlman, para extenderle la mano a la comunidad latina.

Las organizaciones exigen a Bush que, en lugar de contemplar la HR4437, apoye otras propuestas de ley actualmente contemplados ante el Congreso, que cuentan con el apoyo de ambos partidos, y abarquen el tema migratorio de una reforma racional, efectiva y conforme con la realidad.

La carta está firmada por dirigentes de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), el Fondo Mexicoamericano para la Defensa Legal y la Educación (MALDEF), la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Elegidos y Nombrados (NALEO), y el Consejo Nacional de La Raza (NCLR).

La congresista demócrata por California, Hilda Solís (D-32), quien opuso su voto a la propuesta de su homólogo republicano James Sensenbrenner, calificó el proyecto como “inaceptable, ineficiente y punitiva para reformar nuestro sistema de inmigración”.

“En vez de enfocar nuestros recursos en detener terroristas, fabricantes de documentos falsos y otros criminales serios, esta propuesta sólo afecta a familias trabajadoras que no quieren más que contribuir a nuestra economía y quieren realizar el sueño americano”, dijo Solís.

Eunsook Lee, directora ejecutiva del National Korean American Service & Education Consortium (Consorcio Nacional de Servicios y Educación Coreano-Americano) expresó que el próximo jueves, defensores de los inmigrantes se apostarán frente a las oficinas de los congresistas republicanos de California que votaron en favor de la HR4437.

Las protestas se harán en contra de los representantes Mary Bono, David Dreier, Darrell Issa, Jerry Lewis, Daniel Lungren y Gary Miller.

“Nos sentimos decepcionados, ultrajados y encolerizados por las acciones del Congreso”, dijo Lee. “Ahora nos queda construir el momento para presionar al Senado, para que la Casa Blanca no se mueva más y más a la extrema derecha, porque los elementos conservadores del Partido Republicano no están atendiendo los verdaderos asuntos que afectan al país”.

En Estados Unidos viven aproximadamente un millón de personas de origen coreano, la mitad radican en California, y de éstos se calcula que 200 mil han ingresado de manera ilegal al país.

¿En qué consiste?

Entre otros aspectos, el nuevo plan migratorio contempla:

• Hará que las presencia indocumentada de personas sea considerada una delito criminal.
• Establece control de las fronteras con la construcción de una tercera valla metálica en cuatro estados fronterizos con México: California, Texas, Arizona y Nuevo México.
• Requiere que todos los empleadores verifiquen en un plazo de dos años la revisión de documentos de empleados, como el número de Seguro Social, y requiere una base de datos sobre nuevas contrataciones.
• Aumenta las penalidades civiles y criminales contra quienes contraten indocumentados, teniendo pleno conocimiento del estado migratorio de éstos.
• Acaba con la práctica de “atrapar y liberar” a los indocumentados arrestados por la Patrulla Fronteriza, debido a la falta de espacio en centros de detención. Se calcula que 120 mil indocumentados fueron detenidos este año, provenientes de otros países distintos a México.
• Asegura cobertura completa de la frontera con la presencia de más agentes, e incorpora tecnología moderna, incluyendo cámaras, sensores, radar, satélites y Vehículos Aéreos no Tripulados (UAV).
• Autoriza mil inspectores adicionales para que trabajen a tiempo completo en los puertos de entrada a Estados Unidos, en un período de cuatro años y entrenamiento de otros 1.500 unidades K-9, en los próximos cinco años.